Por: Ramón Ruiz


En la pasada Fiesta del libro de Cúcuta, una de las insignes invitadas fue la senadora Paloma Valencia, con su charla “Visión de país”. Luego de media hora de charla, sólo se veían caras aburridas y decepcionadas. Lo que pintaba ser una “visión de escupitajos contra el gobierno Petro”, resultó ser una moderada “visión comunista de país”. Nunca se había visto a la violenta senadora tan empática e interesada en los más necesitados de estas tierras. (Risas).
La señora Valencia (y digo señora porque parecía que ya no hablaba como senadora, llena de virulencia contra el gobierno sino como una discreta ciudadana, adolorida por un pasado que ya no volverá) empezó por lamentar la situación de la literatura colombiana, tan “modernista” (ignora (risas) la señora que el modernismo en literatura murió hace siglos), tan llena de tecnología (¿? risas). Lamentaba la señora Valencia que la literatura colombiana no se dedicara a cultivar los valores de la biodiversidad, y los problemas reales del país. Qué extraño, a la señora se le olvidó que fue su partido el que más se opuso a avalar y aprobar el acuerdo de Escazú que justamente se orientaba como un proyecto impulsado para preservar los valores de la diversidad ecosistémica. Bueno, se entiende que tan acostumbrada a mentir, lo hubiera hecho en el ámbito literario. Quizás nos quiso enseñar como mezclar la realidad con la ficción.
También está muy preocupada la señora por el número creciente de Ninis (jóvenes que ni estudian ni trabajan) en el país. Se le olvidó también que ha sido justamente su partido, el Centro Democrático, quien se ha opuesto miserablemente y sin piedad al sistema de subsidios del gobierno a los jóvenes que, estando en riesgo de caer en la criminalidad, puedan estudiar y gestar una vida productiva. ¡Qué nivel de descaro!
Pero nada como la situación de los trabajadores informales. También lamenta la señora Valencia la economía y la situación laboral de esta clase de trabajadores. Señora, su partido se ha opuesto furibundamente a la reforma laboral que mejoraría las condiciones de trabajo de todos. No es usted una de las demandantes de la reforma pensional que dignificaría, justamente, la situación de los miles de ancianos que trabajan en la calle sin ninguna garantía?.
También lamenta la situación de los campesinos y le quita el sueño todos los esfuerzos que ella está haciendo para que los productos de los campesinos lleguen a las grandes cadenas. No ha defendido usted y sus compinches de partido a los grandes empresarios como Olímpica (entiéndase familia Char) que produce los propios productos que venden, las azucareras, paneleras, lecheras, y productoras de carne de sus amigos?. Hace tiempo el país está importando (léase TLC) productos que llegan a las grandes cadenas, quebrando a nuestros productores y la señora no sabía. Debería pasarse por los supermercados para que haga un balance de cuantas empresas productoras de alimentos son de campesinos. Acaso no sabe la señora que es precisamente este gobierno el que ha gestionado que las grandes cadenas compren a los campesinos sus productos?. Le llegó tarde esta noticia, se-na-do-ra.
Y qué decir de la educación…por qué defendió su partido el robo de 70.000 millones para llevar educación a las zonas más alejadas, por qué se opone su partido a que a los estudiantes del Sena se les pague el 100 por ciento del salario mínimo y no el 75%?. Por qué pretende su partido que la plata estatal, la de los impuestos que todos aportamos, se pague en educación privada donde ustedes tienen intereses?. Usted no está preocupada por la educación de los jóvenes, usted y su partido están empeñados en acabar con Fecode y privatizar la educación. Tampoco les conviene que el internet y la información llegue a todos, sería peligroso para sus ideales, no cree?.
Muy consternada está la senadora por el nivel de embarazos de las menores de edad y la situación laboral de las madres cabeza de hogar. Incluye ese propósito a las indígenas y mujeres afros que usted relegó hace un tiempo cuando propuso dividir el cauca y aislar a esta población.
No le parece buena inversión que al campesino se le dé tierra para cultivar, le parece mejor usar ese dinero en la industrialización de los productos. Le recuerdo que esa es idea petrista, y cuando el actual presidente habló de industrializar productos como el aguacate, su partido soltó una andanada de burlas por una idea que a usted ahora “le suena”. Perdón señora, usted se volvió petrista?. No sé para los demás asistentes pero para mí usted quedó en ridículo.
Pero la cereza que colmó el pastel fue: “El capitalismo es bueno pero cuando es para todos”. Permítame reírme, señora Valencia, será para todos sus compinches de partido, sus familiares empresarios y sus dudosos amigos.

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