Y

Por: William Jiménez

Podemos desnudarnos bajo el mar,
podemos sentirnos únicos mientras tú estás,
pero al final sé que desaparecerás.

Ven, desnúdate nuevamente frente a mí;
vuélvete loca sin mirar que estoy aquí,
porque el murmullo de la soledad queda en ti.

Caminamos cada instante bajo la vereda solitaria
que deslumbra nuestras mañanas.
Ven, cada momento, cada instante, cada mañana.

Podemos vivir de tristeza y de agonía,
podemos vivir con la melancolía,
pero nunca podemos vivir juntos toda una vida.

Ven, noche de octubre, sonrisa de invierno;
ven esta noche, que aún te quiero,
que aún anhelo ser parte de tu vida.

Somos uno mismo.
Ven esta noche, que aún te espero.

Sobre el autor:

Deja un comentario

Busca columnas por autor

Deja un comentario