Por: John Jairo Gelvis Vargas

En respuesta a Ramón Ruiz:
Ahora sé que María Ximena Duzán no es de izquierda, sino de derecha. Es genial que se haya quedado callada con la silla vacía y las dos orillas, donde tomó la mayoría de mis escritos para conocer la realidad alterna del país desde un punto de vista imparcial. El día de ayer, 1 de septiembre, otro petrista reconocido y defensor de Gustavo Petro hizo una columna de opinión hablando de la factura refundida. Si el mismo Daniel Coronell dijo que Petro había superado los topes de la primera vuelta (https://cambiocolombia.com/los-danieles/la-factura-refundida), ¿ahora dirá que ese señor nunca fue petrista? También me causa curiosidad que hable mal de la FLIC, lo cual es válido pero no comparto su punto de vista. Solo la FLIC sirve para criticar a los presidentes de derecha y defender las denuncias de sus periodistas de izquierda. ¿Acaso no puede proteger a los periodistas de derecha o de centro? ¿Cómo le podemos decir a Paula Bolívar que ha denunciado la UNGRD? Cosas como esa no me dejan dormir, porque recuerdo un cruce de trinos entre estas dos personas, en el que Margarita Rosa de Francisco, aplaudidora y admiradora de Petro, denunció casos de corrupción en la UNGRD. Esta periodista salió diciendo que había hecho la denuncia desde febrero de este año, y que el logro no era del pacto histórico, ni de Petro, ni del petrismo. Muchas veces vemos que hay personas que son soñadoras y querían ver un país de izquierda, pero dejando de lado el opinómetro que tenían en los gobiernos de derecha. Esto quiere decir que se han convertido en lo que juraron combatir: una masa sin pensamiento crítico y sin sentido, como dice el refrán: «Para donde va Vicente, para donde va la gente».

Es importante entender que el periodismo es un contrapeso del poder, que debemos hacer control político de todo, aunque sea de nuestros gobernantes, incluso si es el mesías del progresismo. Así como hace años Petro sacaba un tuit para atacar todas las decisiones de gobierno que tomaba Santos, lo mismo hizo con Santos II y el mismo Duque. Hace un par de años decía que una reforma tributaria no era necesaria, ya que con los recursos que no se robaban alcanzaba para todos. Ese era nuestro mesías senador. Como recalcan mucho, ¿qué diría el senador Gustavo “Mesías” Petro al presidente Gustavo “Emperador” Petro? En temas como el alza de la gasolina, en campaña habló sobre alivios económicos como la reducción del cobro de peajes, gasolina diferencial para los transportadores públicos (taxis, busetas y camiones), y hasta ofreció créditos para que fueran dueños de sus propios vehículos. Todo eso quedó en campaña. Seguimos recordando sus promesas que quedaron grabadas en videos y discursos, pero la culpa es de la FLIC, que le hace seguimiento a sus discursos. Ayer no habló del paro camionero. Tal vez aprendió de Santos que ese paro no existe. Quizás como decían ustedes a los uribistas, Uribe nos dejó viviendo en Suiza, pero el pacto histórico nos tiene viviendo sabroso. Las comunidades indígenas, campesinas y afro se están pensando en tomar Bogotá por los incumplimientos, pero eso no pasa dentro de la burbuja de cristal de Ramón Ruiz, y con el Mesías vivimos en el país de las maravillas, donde la libertad de opinión es para quienes me alaben. Frase tomada de la pulla: dirá que no es imparcial y es del establecimiento, porque todo lo que no vaya con Petro no es real. Me recuerda a los tiempos en que los colectivos chavistas tomaron RCTV en Caracas. Me recuerda que algunos pseudo periodistas de izquierda gustan de la ley del embudo: lo ancho para ellos y lo angosto para uno, en el sentido de que tenemos que tragarnos todas las mentiras de este gobierno, mientras olvidamos el control político que se hacía a los gobiernos anteriores.

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