TOCAR FONDO

Por: Ximena Rincón

Tocar fondo es una experiencia muy dolorosa, pero puede ser el inicio de una transformación personal, donde nos ponemos a prueba a nosotros mismos y donde podemos elegir si quedarnos en el fondo del problema o aprender de ello y sacar lo mejor que hay en uno mismo. Tocar fondo es tan necesario porque es donde nos damos cuenta de que los únicos encargados de salir de una situación difícil somos nosotros mismos. Es ahí donde aprendemos que solo nos tenemos a nosotros mismos y que nuestro mejor amigo siempre será nuestra propia presencia. Nosotros somos los responsables de decidir si quedarnos atrapados en ese oscuro momento o enfrentarlo y luchar una vez más para ser felices.

Cada situación que nos haga tocar fondo no es un fracaso, es un nuevo escalón que nos permitirá encontrar nuevas herramientas para salir adelante y demostrarnos qué tan fuertes podemos ser, aun no estando al cien. Por esa misma razón, debemos agradecer ese acontecimiento que nos hizo caer, ya que cada situación que llegue a nuestra vida siempre será para enseñarnos algo nuevo y dejarnos muchas lecciones de las cuales no volveremos a caer. Solo debemos recordar que salir de ahí dependerá únicamente de nosotros mismos y que todo nos afecta hasta el punto que nosotros permitamos que afecte. Ninguna persona está ilesa de ser dañada porque eso hace parte de la vida, pero es ahí donde tenemos que marcar la diferencia y aprender de lo sucedido.

Cada persona que llegue a nuestra vida siempre nos dejará una enseñanza. Es ahí donde entenderemos por qué las cosas sucedieron como pasaron y no como nosotros hubiésemos querido que pasaran. Las personas siempre actuarán a su favor, pero nosotros somos los responsables de darle cierta importancia a cada una de esas actuaciones.

Tocar fondo también nos ofrece la oportunidad de reencontrarnos con nuestra verdadera esencia, aquella que a veces queda opacada por el ritmo frenético de la vida. En el silencio de ese fondo oscuro, podemos escucharnos con claridad, identificar nuestras verdaderas necesidades y deseos, y comenzar a construir una versión más auténtica de nosotros mismos. Es en esos momentos de vulnerabilidad donde surge la fuerza para reinventarnos, para dejar atrás lo que no nos sirve y avanzar hacia un futuro más alineado con lo que realmente somos.

Además, al tocar fondo, aprendemos a valorar más las pequeñas victorias, aquellas que en otro momento habríamos pasado por alto. Cada paso hacia arriba, cada logro, por pequeño que sea, se convierte en una prueba tangible de nuestra capacidad de resiliencia y de nuestra voluntad de seguir adelante. Es importante recordar que no estamos solos en este proceso; aunque la lucha sea interna, siempre habrá quienes nos acompañen en el camino, ya sea como apoyo o como inspiración. Tocar fondo, en última instancia, es una etapa más en nuestro crecimiento, una que nos prepara para apreciar más profundamente las alturas a las que llegaremos después.

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Una respuesta a «TOCAR FONDO»

  1. Para ascender, hay que caer…besos al vacío desde el vacío

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