SOBREPIENSO, LUEGO EXISTO

Por: Hazzam Gallego

Hoy, te invito a adentrarte en un viaje íntimo a través de las complejidades de nuestra mente, explorando ese vasto territorio que a menudo nos deja desconcertados: el sobrepensar. Es un lugar donde los pensamientos se agolpan, donde las preocupaciones del pasado y del futuro se entrelazan en un torbellino de ansiedad, y donde el simple acto de estar en el presente parece una hazaña monumental.

La mayoría de las veces que nos encontramos atrapados en este torbellino mental, es porque nuestras mentes están cautivas del pasado o preocupadas por el incierto futuro. Nos aferramos a eventos que ya han ocurrido, buscando desesperadamente encontrarle sentido a lo que ya no podemos cambiar. O miramos hacia adelante, imaginando y temiendo lo que aún no ha llegado.

Pero, ¿qué pasa con el presente? En este momento, aquí y ahora, todo está bien. Es un espacio de paz y serenidad, donde los problemas del pasado no tienen poder sobre nosotros y las preocupaciones del futuro aún no han tomado forma. Conectar con el presente es una técnica poderosa para silenciar el bullicio de la mente. Puedes hacerlo simplemente tomando algunas respiraciones conscientes, sintiendo tu cuerpo expandirse y contraerse con cada inhalación y exhalación.

O puedes mirar a tu alrededor y nombrar los objetos que ves, anclándote en el momento presente. Reconocer qué parte de lo que estás pensando es real y qué parte es solo producto de tu mente inquieta puede ser liberador.

A veces, nos obsesionamos con eventos que están fuera de nuestro control, y eso nos lleva a sobrepensar. Es importante aprender a aceptar y soltar lo que no podemos cambiar. Establecer soluciones prácticas para los problemas que ocupan nuestra mente puede ayudarnos a avanzar en lugar de quedarnos estancados en la preocupación.

Pero, ¿por qué nos encontramos atrapados en este ciclo interminable de pensamientos? Según la psicóloga clínica Mailene Román, los pensamientos rumiantes, aquellos que son repetitivos y constantes, pueden estar dirigidos hacia el pasado, el presente o el futuro. Las personas melancólicas pueden revivir constantemente eventos pasados, mientras que aquellos que experimentan mucho estrés pueden preocuparse por el futuro.

Los temas comunes de sobrepensar incluyen el miedo al fracaso, la preocupación por no ser lo suficientemente bueno y el arrepentimiento por decisiones pasadas. Para algunas personas, este ciclo de pensamiento puede ser paralizante, limitando su capacidad para concentrarse, tomar decisiones y disfrutar de la vida cotidiana.

Pero, ¿cómo podemos romper este ciclo de sobrepensar? La clave está en la conciencia y la acción. Ser conscientes de cuándo estamos sobrepensando y si tenemos algún control sobre la situación es el primer paso. Luego, podemos tomar medidas para estar en el momento presente, identificar soluciones prácticas para nuestros problemas y establecer límites de tiempo para dedicar a resolverlos.

Celebrar los pequeños pasos que damos hacia adelante, incluso si no podemos resolver completamente nuestros problemas, es crucial para romper el ciclo de sobrepensar. Y recordar que el presente es el único lugar donde realmente podemos vivir puede ser un recordatorio poderoso de que todo está bien aquí y ahora.

“Nuestra mente es tan creativa que sobrepensamos incluso en nuestro valor como personas – HazzamGallego

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