ORGANIZACIONES SOCIALES, IMPUESTOS Y RURALIDAD

Por: Jorge Enrique Meza

Son las cinco de la mañana y debo salir a mi encuentro con una de las asociaciones de productores de Norte de Santander, es mejor irme temprano para que el tiempo me rinda y alcance a llegar puntual a la cita, hay bastante tierra por recorrer hasta llegar a mi destino.

Mientras voy observo los colores verdes de las montañas y hago una que otra parada para captar con mi celular la hermosura de los paisajes, voy pensando, en cómo abordar con los productores agropecuarios un tema tan vedado como los impuestos y así poder identificar cuales son las obligaciones que están cumpliendo y como poder aportarles del saber y el hacer contable a fortalecer administrativa, contable y tributariamente su organización.

Fotografía realizada por el autor

Luego de cinco horas de camino me encuentro el primer peaje, pero no de esos de los grandes conglomerados, sino uno de esos que, con ayuda de un lazo, realizan las Juntas de Acción Comunal (JAC) para el mantenimiento de la vía y déjenme decirles que, aunque destapadas, las vías están en muy buenas condiciones. Y si bien el peaje, técnicamente no es considerado un impuesto, si cumple las condiciones para hacer un tributo de tipo contribución, lo cual permite entrever que en la ruralidad las JAC cumplen un papel de recaudador de tributos implementados al amparo de los acuerdos comunales, también ejercen de autoridad de tránsito con sus respectivas sanciones y multas.

Obligaciones Tributarias y Ruralidad

Yo por su puesto llevaba mi video beam e iba dispuesto a hablarle a los productores de las obligaciones sustanciales y las obligaciones formales, e incluso llevaba mi presentación en Power Point lista; pero las cosas no son como uno quiere a veces, la falta de energía eléctrica y el calor nos obligó a hacer la capacitación sentados a la sombra de un árbol así que mis diapositivas tuvieron que ser guardadas.

Sin embargo, esta circunstancia no iba a hacer imposible desarrollar la capacitación así que iniciamos; la primera pregunta obligada, es que tipo de organización son, a partir de allí podríamos identificar las obligaciones; estaban constituidos como una asociación de productores, lo cual me llevó a pensar que eran una asociación gremial, de ser así, podría darles la buena noticia de que no eran contribuyentes del impuesto de renta y que de esta manera no estarían obligados a pagar este tributo.

Fotografía elaborada por el autor

Para cerciórame de eso procedí a pedirles el Registro Único Tributario (RUT) y procedieron a escribirle al contador, que estaba en Ocaña, para que se los enviará; he aquí una de las primeras trabas de la ruralidad para el cumplimiento de las obligaciones tributarias, tanto sustanciales, como formales, las mayorías de tramites de este tipo se tienen que desarrollar en Ocaña, obligando a mayores gastos para las organizaciones en su desarrollo.

Una vez nos llegó el RUT, pude verificar la casilla de responsabilidades y observar que el funcionario no les había puesto la responsabilidad 06-ingresos y patrimonio, sino la responsabilidad 05-Impuesto de renta y complementarios régimen ordinario, y esto ya empezaba a complicar las tasas de tributación de esta asociación porque según esto en vez de ser una asociación no contribuyente del impuesto, por su condición de asociación gremial; ahora era un contribuyente del impuesto con una tarifa del 35% del impuesto.

El Deber de Contribuir

Así que procedí a explicarles, con base a esta nueva realidad que su obligación sustancial (pagar el impuesto), se calcularía a partir de la renta liquida o la ganancia que obtuvieran año a año, de una forma sencilla, les explicaba que si al final del año, les quedaba de ganancia $1.000.000 deberían pagar al estado $350.000 pesos y ahí empezaron a sudar más; por su puesto, aunque defendí la idea de la importancia que tienen los impuestos para garantizar los derechos sociales, ellos bajo su realidad no vieron con buenos ojos el desprenderse de sus recursos para contribuir con un estado que a su juicio no les aportaba nada y los tenía abandonados.

Entonces les dije que tenían tres opciones: la primera quedarse con la responsabilidad 05 (Régimen Ordinario) y una tarifa del impuesto del 35%; la segunda solicitar la calificación como Régimen Tributario Especial (responsabilidad 04), para que su impuesto fuera el 20% e incluso el 0% si reinvertían los excedentes o “darse la pela” por ser reconocidos como asociación gremial (responsabilidad 06) y con ello no ser contribuyentes del impuesto de renta y complementarios.

Por su puesto, que el más conveniente para ellos sería tener la responsabilidad 06, porque a parte de no tener la obligación sustancial del impuesto de renta, se evitarían ciertas obligaciones formales como el deber de declarar renta (declararían ingresos y patrimonio), el deber de soportar costos y deducciones entre otras y que su vez podrían recibir donaciones, que gozan del derecho al descuento tributario por parte del donante, de acuerdo al artículo 257 del estatuto tributario; pero este tramite lo deberían realizar en Ocaña.

La otra opción mas favorable, sería calificarse dentro del Régimen Tributario Especial, este procedimiento si lo podrían hacer de forma virtual y aunque bajo este régimen, el impuesto podría llegar a ser cero, les deja una serie de obligaciones formales, asociadas a la demostración de gastos y deducciones que podrían ser engorrosas para ellos a nivel rural. Por ejemplo, la obligación de soportar todo en documentos electrónicos o la obligación de bancarizar.

Soportar costos y deducciones en la ruralidad.

Por consiguiente, procedí a explicarles, como era eso de soportar costos y deducciones en documentos soportes electrónicos y de forma bancarizada; volviendo al ejemplo del 1.000.000 de pesos, explicaba que ese valor debió haber surgido de restar a los ingresos, los costos y los gastos (costos y deducciones) y que en tal sentido dichos costos y gastos, debían estar en su mayoría soportados en un documento electrónico (Factura Electrónica, Documento Soporte Electrónica o Nomina Electrónica) y que los pagos de esas obligaciones debían hacerse de forma bancarizada.

Ellos manifestaban que dicha situación era muy complicada, entre otras porque en el pueblo nadie emitía factura electrónica, que la única parte donde a veces conseguían que le emitieran factura electrónica era en Ocaña y eso a veces, porque que cada vez que pedían factura electrónica el comerciante les decía que les iba a subir el precio a los productos, porque eso le representaba más costos para ellos. Y ni hablar del Documento Soporte Electrónico y de la bancarización pues quienes han tenido la oportunidad de estar en zonas rurales saben lo difícil que es encontrar un RUT o poder hacer pagos bancarizados en estas zonas.

Las organizaciones y su papel en términos tributarios

Las organizaciones sociales, desde las Juntas de Acción Comunal, las asociaciones campesinas, las cooperativas y las asociaciones de productores entre otras cumplen un papel fundamental en el desarrollo de la ruralidad; sin embargo, a nivel tributario, las exigencias no se compadecen de las complicaciones propias de los territorios rurales e imponen obligaciones que no son sencillas de cumplir.

Eso nos abre las puertas a otro tema importante de debate, que por la extensión de este articulo deberé dejárselos para una próxima ocasión, ¿Cómo se garantiza la inclusión social en la ruralidad que permita buenas condiciones para el cumplimiento de los tributos? ¿Si en la ruralidad, tributos como los peajes, son recaudados con normalidad por las JAC, puede pensarse en empoderar más a los organismos de acción comunal para la gestión, recaudo y distribución de algunos impuestos en Colombia?

Me despido diciendo, que la justicia social a nivel tributario, es un tema que también debe discutir el constituyente primario en el marco del proceso constituyente y la construcción de un nuevo pacto social.


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Una respuesta a “ORGANIZACIONES SOCIALES, IMPUESTOS Y RURALIDAD”

  1. Agradezco a Dios por colocar a esta personita en nuestro camino, somos campesinos con deseos de emprender asociativamente pero con con mucha ignorancia tributaria, ahora tenemos la esperanza de resivir capacitaciones para mejorar. Mil gracias Jorge un abrazo

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