EL SILENCIO DE LOS CORDEROS

Por: John Jairo Gelvis Vargas

¿Por qué el silencio de los corderos? Pues ha fallecido de forma trágica un veedor público de la ciudad de Cúcuta, hombre sincero, arriesgado, muchas veces mal educado con las injusticias que lo hacían gritar y mentar madres, por los casos de corrupción de la ciudad, el departamento y el país. Un hombre que las injusticias sociales le daban náuseas y las reprochaba. Desde la torre de su edificio, ponía a temblar a más de un político, empresario de alto riesgo. No era cucuteño, pero se hacía sentir como uno. Como dicen, más de un negocio le tumbó a varios personajes oscuros de la ciudad. Lo odiaban, lo demandaban para retratarse, generaba odios y envidias. Decían muchas cosas de él. El único pecado fue alguna vez haber sido amigo personal de Ramiro Suarez. Por eso cuestionaban sus Facebook live. Pero incansablemente les decía que ya él no estaba de ese lado de la historia.

Gran amigo de tertulias, de sentarse a tomar café, buen conversador, amante de los pastelitos y de la buena gastronomía cucuteña, hombre consagrado a Dios, que lo cuidaron hasta lo último, hombre que se sacrificó por una tierra que no era la suya, pero agradecido con las bendiciones que le trajo. Se preocupó por la salud del departamento, de la ciudad. Denunció a Jairo Yáñez y a sus secuaces varias veces. Habló con la verdad de forma grosera, como se expresaría cualquier cucuteño de a pie, que vive su día a día. Ahora de la partida de Jaime Vásquez, ¿quién tomará esas banderas que silenciaron? ¿Quién le va a remorder las conciencias a los amigos de la corrupción? Ahora, ¿quién podrá defendernos?

¿Por qué comparo a Jaime Vásquez como un cordero? Él se sacrificó por nosotros, por las personas que le dimos la espalda, las personas que nunca tomaron en serio sus denuncias, las personas que se metían al Facebook live a decir que era de Ramiro y que dejara el rabo. Se sacrificó por un bien común. Ahora que ya no está, ahora sí es pobrecito Jaime, él sí era bueno, nunca se calló, pero muchos de los que hoy lamentan su pérdida, eran los que más palo le dieron y buscaban la forma de demostrar que no era la persona correcta para tomar las riendas anticorrupción de la ciudad de Cúcuta. Como dicen por ahí podrían pasar cien vidas y nunca merecer a ese muchacho, Jaime, buen amigo, gran persona, nunca olvidaremos lo que hizo por la ciudad, por las futuras generaciones, gracias totales.

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Una respuesta a “EL SILENCIO DE LOS CORDEROS”

  1. Avatar de Mónica jurgensen rangel
    Mónica jurgensen rangel

    Buenos días, hola john, leí las palabras sobre Jaime Vásquez, y considero q son pocas para definir y decir todo lo bueno q un ser humano de otras tierras hace por una ciudad desconocida, que le brindó muchas cosas a él y su familia, si, y pudo quedarse quieto indiferente a todo lo q pasa en la ciudad como muchos otros que llegan y se quedan, pero fue diferente, le dolía la ciudad le dolía el pobre de a pie. Yo en mi caso agradezco a esa alma todo lo q hizo y lo q paso, es un paso al camino para que se pongan los ojos sobre la ciudad, de aquí en adelante se vendrán los cambios, porq caerán muchas cosas, y si el fue el cordero q abrió el camino para todo sea mejor…. Gracias aal alma de jaime vsdquez

    Mónica jurgensen rangel

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