Por: Michael David Durán Rodríguez
Como un suspiro
tu boca murmuró la sentencia
el anhelo que me define
Arderé en tu incendio
Aquí estoy como la almohada de tus sueños
pongo en tus manos la balanza
la pluma y la espada
Porque tu risa es mi grito de batalla
y tus párpados el altar de mis plegarias
En tus manos he visto la esperanza
y la fe es luminosa en tu pecho
Enciende los pétalos de esta flor de fuego
con tu voz que llena de música todos los paisajes
y mírame arder para ti
en tu incendio.
Sobre el autor:
Busca columnas por autor
Deja un comentario