Quiero estar en tu pensamiento, y conocer si estoy en ellos… Así seré el pretexto que tu mente, tenga para desvelar las noches invadiendo por siempre tus sueños… Quiero ser el arco que dispara esa flecha que entra en tu corazón, para siempre hacerte sonreír y poder mantener en tus mejillas, ese sólo deseo de vivir para amarte.
II
A tu lado, seguiré levitando en esta esfera, que gira alrededor de ese astro incandescente… Sea que logre el tiempo que nos dieron del olimpo, o la suerte de anhelar mantenerme en tu espacio, sin jamás desterrar mi amor de tu entorno, juntos por siempre, en mente, corazón y sonrisa.
III
Ser el desconocido que invade tu firmamento, haciendo vivencia inolvidable cada instante contigo… Así cualquier fugaz momento de un parpadeo destellante, afiance ese amor terrenal sentido, por alguien que no desfallece.
Sólo sé amarte, pues sin tu amor, no vivo y el quererte a limitar quererte, no me atrevo porque eres única y te esperaré siempre, en mente, corazón y sonrisa.
IV
Eres todo el sentimiento que conduce mi vida, satisfaces mi alma con tu presencia… Hermosa mía, ángel de mi sueño, compartes la otra mitad existencial de mi alma, y creo firmemente, que jamás te entristeceré… Dejadme manifestar con mi acallado pensamiento,
que desconozco a tu lado la oscuridad nocturna del silencio estrellado…
V
Encantado estoy en tu afonía lejana, porque expresarte no es necesario, sí tan solo verte sonreír me satisface, con una frase empieza, tu alegría calma, amaría no pensarte y amarte no es amarme, por tanto, jamás me cansaré de amarte, pues así nunca recordaré lo evocado, porque murmurar en soledad es desprecio y olvido, reconocer con indiferencia que somos ingratos…
VI
Un amor real siempre está presente, jamás se esconde y jamás se pierde, revitaliza la memoria del sentimiento, sólo no logra levantarse, nunca desfallece en solitario, hace del deseo incandescente. Amor que ama es amado, difusa realidad se asoma, inconfundible deseo se cuestiona, pues, el presente es amenaza de lo que ayer fue, nunca jamás…
Deja un comentario