BRUMA

Por: Naili Bautista

No fue amor, aunque lo parecía, fue un reflejo que ella misma encendía. No era él, era lo que soñaba, una imagen que su alma dibujaba.

Cuanto más lo miraba de cerca, más su esencia la dejaba hueca. Su pensar, como viento sin rumbo, su actuar, como eco que cae en lo profundo.

Jamás juzgó su forma de ser, pero lo demás no la supo convencer. Y así, sin gritos ni despedida, se fue apagando, se fue sin vida.

Se marchitaba en cada intento, se evaporaba en su pensamiento. Hasta que entendió, sin más demora, que hay vacíos que el alma no mejora.

Le puso fin a lo que nunca empezó, a lo que en su mente se construyó. Y aunque no hubo historia ni promesa, quedó la nostalgia, quedó la certeza.

Ahora camina sin esa ilusión, con pasos más lentos, pero con dirección. Y si a veces el recuerdo la toca, sabe que fue solo bruma… no roca.

Sobre el autor:

Deja un comentario

Busca columnas por autor

Deja un comentario