¿CUÁN CANSADO SE PUEDE ESTAR?

Por: Mauricio Garro

No es mi cuerpo el que pesa,
son mis pensamientos,
mis recuerdos que se arrastran
como cadenas invisibles.

No sé cómo descansar
cuando lo que duele
vive tan profundo,
porque el alma no sabe dormir
cuando la tristeza la desvela.

Cada paso parece un suspiro,
cada palabra una carga,
cada silencio una herida.

No sé cómo se descansa
cuando es el alma la que tiembla,
cuando lo que duele
no tiene nombre ni remedio.

Solo sé que sigo,
aunque me quiebre en secreto,
esperando que algún día
la calma llegue a abrazarme.

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