SEPTIEMBRE AMARILLO

Por: Emely Inofuente

Cada 10 de septiembre se conmemora el día mundial contra el suicidio, esta iniciativa surgió con la muerte de Mike Emme, un adolescente estadounidense amoroso, inteligente y risueño de 17 años que decide suicidarse en 1994.

Apasionado por la mecánica, siendo muy bueno en ello, Mike compró un viejo Ford Mustang 1968, para posteriormente repararlo y lo pintó de color amarillo brillante; es así como el amarillo es un símbolo representativo en memoria de Mike y su querido Ford Mustang.

Un día apareció muerto, había tomado la decisión de acabar con su vida y nadie comprendía las razones que lo habían incitado a ello.

Ese mismo año sus padres y amigos fundan el programa Yellow Ribbon (cinta amarilla). Realizaron una campaña, repartieron tarjetas amarillas, números de teléfono para pedir ayuda y listones con frases: “por favor no te suicides, busca ayuda”.

La OMS desde el 2003 declara día mundial contra la prevención del suicidio un 10 de septiembre, con el objetivo de las naciones del mundo implementen y promuevan acciones para su prevención.

Desde entonces cada 10 de septiembre de cada año es motivo para recordar su historia, la importancia de buscar ayuda y brindar apoyo.

¿Alguna vez sentiste que ya no tiene sentido continuar, no hay solución para tus problemas, te sientes abrumado, no sabes cómo lidiar con lo que te está ocurriendo y parecieras estar en un callejón sin salida, orillándote a buscar una manera de calmar el sufrimiento?

No todos sobrellevamos nuestros duelos, traumas, conflictos, batallas internas de la misma manera; considerando al suicidio como opción o una salida. Esa decisión puede destruir familias, amigos, compañeros y seres queridos, una partida tan repentina puede traer consigo demasiado dolor, reproches como: «debería a ver estado más atento”, “debería haberlo escuchado” “debería haber estado para él o ella”. Preguntándose: ¿Qué hice mal?, ¿Por qué sucedió?, ¿Qué lo orilló a tomar esa decisión?

A veces no queremos dar demasiadas explicaciones cuando se nos pregunta: ¿Cómo estás? y respondemos con un: “estoy bien». El estar bien implica estar en armonía a nivel personal, social y emocional.

“Estoy bien”, detrás de esa respuesta pueden ocurrir muchas cosas, puedes estar lidiando una batalla interna, perdiendo esperanzas, sintiendo frustración, atravesando por momentos difíciles, batallando con la depresión y no encuentras manera de manejarlo.

Demasiadas veces, decidimos guardar silencio para evitar querer dar explicaciones y también porque no sabemos en quien depositar nuestra confianza, porque puede que se traten de temas bastante delicados, por ende existe temor a ser señalados, reprochados y cuestionados.

Puede que tu amigo, amiga, pareja, novia, novio, papá, mamá, hermana o hermano, vecino, sea quien fuese, aparénteme se encuentre bien o diga sentirse bien cada vez que se lo preguntas, cuando evidentemente notas que no duerme bien, llora todo el tiempo, tiene poco apetito o viceversa, se distancia de su círculo social, ya no le atrae realizar las actividades que antes disfrutaba, luce un rostro desencajado, sus ojos no irradian brillo a pesar de estar sonriendo. Es importante tomar en cuenta a estas señales, todas ellas nos indican que algo no anda bien.

Guardar silencio no es de mucha ayuda, si sientes que no puedes lidiar con tus problemas, puedes recurrir a alguien en quien depositas tu total confianza o buscar apoyo familiar, también puedes recurrir a un profesional en salud mental para que puedas ser escuchado, recibir apoyo emocional y te brinde pautas de cómo afrontar la situación por la que estás atravesando. Así mismo puedes realizar una llamada a un número en línea para recibir atención inmediata con total confidencialidad.

Fomentar charlas informativas acerca de la importancia de la salud mental y el suicidio, serían de gran ayuda para concientizar al público en general. El hecho de estar informados ayuda a que no pase desapercibido un tema importante y delicado como éste. Solo de esta manera podemos evitar que se pierda una vida más, algo tan valiosa que se nos concede.

Si conoces a alguien que esté atravesando por un momento difícil, porque eso es lo que es “solo un momento” bríndale ayuda, así estarás contribuyendo con un granito de arena, una ayuda oportuna puede salvar vidas. Recuerda que no estás solo, busca ayuda inmediata.

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