De estrellas estás hecho, nacido para brillar, tu nombre en el firmamento de un padre que sabe amar. De estrellas estás hecho, el mundo has de conquistar con dulzura y un corazón bueno en un mundo que olvidó amar.
De estrellas estás hecho, de valentía y emoción, de risas de niños y juegos, de ternura, bondad y pasión. De estrellas fuiste creado, y hay fuego en tu corazón, vida de mi vida, mi niño amado, pedacito de mi amor.
Que el mundo sea un parque de juegos y diversión, donde si caen, los levantes con prisa y compasión. Que mis brazos sean tu hogar, y en mí visualices aquel don que solo sabe brindar la madre desde su interior.
Que tu padre sea tu amigo, tu fiel consejero, tu mayor templo, donde encuentres sabiduría, amistad y ejemplo. De estrellas estás hecho, y naciste para brillar, como bendición del cielo, llegaste a nuestro hogar.
Que la crudeza dura del mundo jamás te cause temor, que sea esa misma la que en ti despierte fervor de ayudar al desvalido y al herido brindar ayuda. No olvides, hijo querido, que el amor vence a la duda.
Que voces externas con sus punzantes palabras jamás te toquen, que el Señor sea tu base y tus valores, fuertes bloques. De estrellas estás hecho, y viniste a ser feliz, a enseñarme a nacer de nuevo, y que para amarte yo nací.
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