POR:WILLIAM JIMENEZ
Han pasado días, y mi vida se desborda,
se apaga lentamente, sin tu amor.
Es difícil olvidar lo que un día fue palpable,
inolvidable en nuestras mañanas.
Me pesa haberme apartado, haber corrido tan rápido,
sin imaginar que un día regresarías.
Hoy, cada 27 de diciembre, me acordaré de ti,
de tus lindas manos, de tus lindos besos.
Recuerdo cada parte de tu cuerpo,
cada pliegue que yo besaba, que yo sentía.
Ayer me dijeron que te vieron caminar,
celebrar con tanta alegría, como si nada hubiera pasado.
Pero yo sé que no es así, yo sé que tú también sufres,
que también llevas una herida en tu corazón.
Es inexplicable poder decir todo lo que un día yo sentí,
todo lo que un día yo imaginé y pensé.
Llevo tres días sin dormir, sin volver a soñar
lo que un día soñé que pasaría.
Cada lunar que conté en tu cuerpo,
mientras nos encontrábamos llenos de amor y tensión.
Al besarnos lentamente, al acariciarnos,
sentir que todo estaría apegado a nuestro cuerpo.
Pero ahora, solo me quedan recuerdos,
recuerdos de lo que un día fue nuestro.
Mi corazón late con dolor, mi alma se siente vacía,
sin ti, sin tu amor, sin tu calor.
Me siento perdido, sin rumbo, sin dirección,
sin ti, mi amor, mi corazón, mi todo.
Te aman mis uno y mil lunares.
Sobre el autor:
Busca columnas por autor
Deja un comentario