DE RODOLFO APRENDÍ

Por: Jean Carlos Sánchez

De Rodolfo Aprendí que para triunfar en la vida hay que hacer equipo con una Mujer que tenga afinidad con tus sueños, pensamientos y ambiciones, que para amasar fortuna solo se debe trabajar en ser cada día mejor en tu campo, no con el ánimo de ser el que más gana, sino con la visión de obtener satisfacción en hacer lo que te agrada, porque el éxito no depende del que más corra del que más facture, sino del que trabaja con pasión por lo que sabe hacer, añadiendo valor agregado a sus clientes y que estos no solo encuentren en ti solidez, sino queseas una viva garantía de que eres el mejor en lo que haces.


Hacer empresa en Colombia es un reto solo para gente de fe, el detalle es que aunque miles de empresas nacen diariamente, cientos cierran cada año, no porque no resistieron las presiones o porque no alcanzaron el punto de equilibrio, sino porque en toda empresa en sus primeros pasos, les atacan los tres dilemas, será que me va ir bien, segundo año, porque será que el negocio solo produce para mantenerse, tercero y el más crudo, porque mi competencia vende lo que yo no vendo, y lo que no saben los que abortaron su negocio o proyecto de negocio antes de los tres años, que todo crecimiento es lento, que los que adquieren el éxito de forma prematura, sin dar los pasos necesarios al comenzar no pueden lograr mantenerse, y por lo general estos que crecen como leche cuando va a hervir, se caen cuando el furor de su éxito temporal se desinfla.


¿Como Rodolfo logro amasar esa fortuna? A priori como le oímos decir, fue a causa de su diciplina, dedicación y convicción, que persistiendo se puede lograr no ser el más grande, pero si el más rentable, así que aunque en un principio se apalancó en los bancos, luego se convirtió en competencia de los mismo, pues las casas y apartamentos que construía ya no los financiaba la entidad bancaria, sino directamente el con el musculo financiero que logro amasar, por su más de 40 años levantándose a las 4 am y trabajar sin parar, en una entrevista se le oyó decir que tenía en su haber más de 7.000 hipotecas, y que parafraseando “estas producían dividendos día normal y día feriado, semana santa, navidad, 31 de diciembre y 1 de enero”, así que Rodolfo logro lo que quería, conseguir una fuente inagotable de recursos para fortalecer sus arcas.


Su gran Error, el haber aceptado el reto de incursionar a la política, con el compromiso de que los más allegados y amigos le apoyarían, ese fue su gran desafío, pero que ningún mortal teniendo resulta la parte económica lo hubiera hecho, por cerca de dos años por medio de las redes Sociales, le abrió los ojos a millones de personas para que vieran en la política, el único mecanismo para que por medio del voto popular poder obtener el poder, y que este sumado a la capacidad de gerenciar, seria en demasía infinitamente mejor en resultados y mejora en la vida de los gobernados, esa tesis era sana, y el atreverse a enfrentar los clanes políticos le llevo a convertirse en algo molesto para el estatus quo.

Lo que no preveía Rodolfo es que venimos de tres generaciones que han sido contaminadas con el desánimo de los que nunca votan, de los preventistas que votan, siempre y cuando reciban algo a cambio, y por ultimo los que han encontrado en la política el único medio para poder sobrevivir, no soy juez ni pretendo serlo, porque estos tres tipos de personas, más los que practicamos honestamente la democracia, habitamos esta misma casa llamada Colombia, hago mis votos para que las nuevas generaciones desarrollen el hábito de ejercer el sufragio con responsabilidad, que no vendan por alguna dadiva el poder que se obtiene mediante el voto, y que sean exitosos como Rodolfo pero en la empresa privada, para no tener que tristemente devengar el sustento con la ayuda de algún dirigente.


La Política Enfermo mi vida, también le escuché esta frase al Colosó Rodolfo, y quien no se enferma, enfrentando a quienes han perdido la moral y los valores, a quienes normalizaron lo anormal y que aun con sus acciones reprochables, para los enchufados son grandes señores, no soy quién para criticar a quienes están en la rosca, ya que ni me suma ni me resta, pero Rodolfo Enfrento una guerra que no se podía ganar el solo, y que mi amada nación no le fue recíproca a su esfuerzo e inmolación.


Del error de Rodolfo APRENDI, que yo no puedo cambiar el mundo, que la paz, la salud y el disfrutar de tu vida no se negocia, que como ciudadano mi aporte a la democracia es siempre votar, y que ese voto sea por quien me convence en sus planteamientos de modelo de sociedad, por lo demás apague y vámonos, ya que varios de los que lo apoyaron en primera vuelta, enfermos por los fake news en segunda vuelta se convirtieron en sus perseguidores y aquellos que peleaban por el en redes, terminaron colocando la leña para la lapidación mediática, y que tres de las personas que se beneficiaron de su proyecto, terminaron encendiendo la hoguera donde fue matoneado de manera dolosa siendo Rodolfo un adulto mayor.

No quisiera decir lo que leí en algún lugar, pero amerita el momento, “entre más conozco a los hombres más amo a mi perro”, duele pero es una realidad, en esta sociedad quien se mete a la política debe hacerlo con capacidad, saberse rodear de gente que la tenga clara que si se gana pues se gana y si se pierde, se retorna a la actividad que se desempeña, por lo demás criticar, señalar y desafiar, son tres de las peores acciones que puede hacer el hombre, ya que terminan enfermando a quien las realiza y no contra quien se realizan. De Rodolfo aprendí, que la vida es un cuarto de hora, que hoy estamos y mañana no sabemos, que sin nosotros el mundo sigue rodando, los días pasando y las horas corriendo, que la buena política es el arte de Servir, pero con capacidad, y que la democracia debe ser la consulta cuatrienal a la sociedad para cambiar de gerente y no una disputa maquiavélica por el poder, sin saber que se quiere hacer con él. Por lo demás amigos míos, ya fueron muchos los años invertidos infructuosamente, en algo que no se ha sabido entender y que es fácil hablar de política desde la poltrona de la casa, lo bonito es manejar poder y dar resultados, tener capacidad siendo exitoso en lo privado, lo demás no cuenta. En mi próxima columna hablare de “que hubiese hecho Yo, en los zapatos de Rodolfo”

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