Por: Willi Jiménez

Perdido en un bucle sin fin, me cuestiono… ¿Por qué?
Estoy encerrado en rejas que solo yo puedo ver… ¿Habrá más gente así? ¿O solo soy un llorón? Mientras, hay gente muriendo en guerras ajenas… personas que lloran por accidentes inesperados o que sufren bajo las cicatrices de sus padres… Personas con una culpa tan gigantesca que no les queda más que acabar con lo único que tienen… su vida.
Niños pequeños a quienes sus parientes les han robado la vida. Almas varadas buscando un cuerpo en el cual descansar.
El ser humano es capaz de todo eso… Los humanos siempre han buscado el porqué de las cosas… Yo… busco el porqué de estar así… perdido… tal vez.
Mientras iba al bosque donde paseaba de pequeño con mi madre, me pregunté: ¿Merezco tener este vacío? El hombre busca algo para complementarse… ya sea una pareja, un trabajo, un propósito. Es eso… No podemos vivir solos… la necesidad… ¿Por qué? No lo sé, pero intento averiguarlo.
Mientras camino a casa, me encuentro con un señor que presume saber el porqué de las cosas. Un señor que, visto por la sociedad, es un vago sin trabajo. Lo saludo y me siento a preguntarle… por qué hay un bucle sin fin… No me dice nada y solo me mira.
Confundido, me retiro del lugar después de un minuto de silencio… Camino entre las largas calles de mi ciudad y, observando los alrededores, veo a un niño buscando a su madre. Me dice: “¿Has visto a mi madre? Me dijo que esperara aquí y no ha vuelto”. Le respondo que no y proceda a ayudarle.
Cuando veo a su madre, le entrego a su hijo y ella me da las gracias antes de retirarse. El niño se voltea mientras está en los brazos de su madre y me dice: “Gracias, señor”. Me doy cuenta de algo.
Nunca podremos estar solos. Si me siento perdido, igual tengo algo a mi lado… En este momento tengo un lápiz y papel con los que pienso y me expreso.
Buscar el significado de las cosas es algo natural en el ser humano… La curiosidad… es algo natural en nosotros.
No he sido de esos que han tenido muchas novias, pero tampoco de esos que no han tenido ninguna… Es raro. Cuando crees que necesitas algo, al tenerlo ya no lo quieres… buscas más… El poder y el dinero se reflejan en eso.
El conocimiento no siempre es malo. Un ejemplo: mientras más conozcas, mejores decisiones tomarás… pero saberlo todo no es un alivio.
Hace un tiempo decidí ver una película de DC donde a Superman le asesinan a su esposa y al hijo que estaba por nacer. Superman, al enterarse, mata al Joker… Un ser tan perfecto como Superman, con valores tan claros, decide matar a una persona… ¿por venganza?
Hace mucho me encontré con un viejo amigo… Él decía tenerlo todo, a lo cual lo felicité. Y le preguntó: “Tienes todo, amigo… autos, dinero, esposa, hijos, una casa grande, estudios y un buen trabajo… pero aún así siento que te falta algo… ¿eres feliz?”
Él se sienta a mi lado y dice: “La verdad es que no. Es raro, tengo todo, pero no me tengo a mí… Antes, cuando era lo que soy, me sentía libre, con ganas de arrasar con todo… pero ahora que tengo todo lo que quería… ¿Buscaré algo más?”
Eso que me dijo me dejó pensando… Nunca es suficiente… ¿Cuál será el límite del ser humano al buscar su objetivo?

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