APRENDE, CRECE Y CREE EN TI

Por: Ximena Rincón

Y cuando sientas que ya no puedes continuar con tu vida, solo recuerda todo lo que ha pasado para llegar hasta donde estás ahora. Cuando sientas que es más fácil renunciar a continuar, recuerda que las mejores batallas son las que se sufren. Cuando sientas que no avanzas en tu vida, solo recuerda que vas a tu propio ritmo y que ese es el proceso que debes llevar para llegar a la cima. Cuando sientas que no tienes a nadie a tu lado, solo recuerda que es mejor estar solo que mal acompañado, y que las personas están con quien quieren estar; no es obligación de nadie acompañarte en cada uno de tus procesos.

Cuando sientas que no te quedan fuerzas para continuar, recuerda que hay millas de personas que desearían tener la misma fortaleza que tú tienes para afrontar cada situación que les acontece. Así, tienes millas y tantas razones para no renunciar a eso que tanto quieres. Solo un cobarde abandona la batalla sin haberla jugado las veces que fueran necesarias. Nadie nos dijo que sería fácil, y nadie nos enseñó cómo llevar nuestra vida; poco a poco nosotros hemos aprendido a llevarla, y poco a poco vamos aprendiendo de cada una de las cosas que suceden en nuestra vida.

Es ahí donde debes parar un momento y agradecerte a ti mismo por soportar cada uno de esos acontecimientos que te han causado dolor. Es ahí donde debes amarte con toda intensidad por reconstruirte a ti mismo sin necesidad de destruir a otro ser. Y es ahí donde debes recordar que los malos ratos no son para siempre y que son tan necesarios como esos momentos donde todo es felicidad. Recuerda que la vida es una montaña rusa y que tú eres el encargado de verla de la mejor manera; que la vida siempre nos dará golpes inesperados que nos harán crecer lo suficiente para afrontar diferentes situaciones que, a diario, se nos pueden presentar.

Recuerda que un mal rato no merece acabar con todos nuestros propósitos, y que una persona que nos brindó inestabilidad no merece tener nuestra paz mental. Solo debemos aprender a desechar lo que no nos brinda ninguna utilidad ya reciclar todo aquello que nos ayuda a crecer. Solo debemos aprender a aceptar que hay situaciones que se nos salen de las manos, y que la mejor manera de afrontarlas es con actitud y carácter, demostrándonos a nosotros mismos que, a pesar de las adversidades, siempre nos mantenemos con optimismo porque confiamos en nuestro. potencial y en todo lo que tenemos para dar a un mundo donde solo existe el resentimiento y personas frustradas.

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