NOS GANÓ LA VIOLENCIA.

Por: Nerio Luis Mejía.

Los hermosos valles del municipio de Ábrego, así como los bellos Estoraques que engalanan al turístico municipio de La Playa de Belén, se vistieron de luto los días 4 y 5 de octubre de 2024, ya que sus suelos fueron teñidos con sangre por la ocurrencia de dos masacres en tierras del departamento de Norte de Santander.

Mientras avanzaba hacia el lugar de los hechos, las personas observaban con desconfianza el desplazamiento de aquel forastero vehículo, que casualmente transitaba por el lugar, o lo asociarían con algunos pasajeros curiosos que iban en busca de la noticia sobre la tragedia que allí tenía lugar.

Casualmente, para esa misma fecha, el vecino municipio de Hacarí (Norte de Santander) se encontraba de fiestas, y en el que un soldado del ejército nacional perdió la vida a consecuencias de un disparo perpetrado por un francotirador de un grupo armado ilegal que hace presencia en la región.

https://www.eltiempo.com/justicia/conflicto-y-narcotrafico/disparo-de-francotirador-contra-tropas-del-ejercito-desato-combate-con-el-eln-un-soldado-murio-3387571

Lo paradójico es que los habitantes de ambos municipios Norte santandereanos no parecían alarmados por los dos hechos de sangre que cobraron la vida de siete personas, en las que se incluía la vida de un militar que minutos antes había sido asesinado.

La gente realizaba sus labores de rutina; los talleres de motocicletas y carros funcionaban de manera normal, lo mismo hacían las farmacias, las peluquerías; en fin, una completa tranquilidad predominaba en el ambiente.

https://x.com/Indepaz/status/1842578875542552883?t=ho099eUZ2jcAnYeZibKSH
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https://x.com/Indepaz/status/1842602046232678683?t=fLIIy6LYRYKCyrsDMqGH
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Ante la normalidad en la que transcurría todo en los dos municipios donde se originaron las dos masacres, indagué con algunos pobladores sobre los hechos de sangre; todos ellos se limitaron a responder que no sabían nada y que, al parecer, las personas asesinadas no eran oriundas de esos municipios, es más, no parecen ser de aquí de la región, se aventuró a responder uno de los pobladores con quien tuve la oportunidad de conversar.

Esta estela de muerte y dolor que sacude al país nos está conduciendo a un nivel de aceptación de la violencia, donde no existe empatía por el dolor ajeno. Es por ello que podemos asegurar que la violencia parece estar ganando esta partida en Colombia.

Las muertes violentas parecen ser parte de una expresión cultural muy lamentable en Colombia. Los funcionarios de gobierno solo se refieren a la estela de violencia cuando los osados periodistas les preguntan sobre la ocurrencia de la tragedia.

El departamento de Norte de Santander no es la excepción ante los hechos de sangre que tanto miedo generan en la sociedad. Los pronunciamientos tibios por parte de las administraciones locales y regionales dejan una sensación de que aquí la muerte poco o nada importa.

Sobre las dos masacres ocurridas casi simultáneamente en los municipios de Ábrego y La Playa de Belén, hoy poco se sabe. Algunos medios de comunicación se la atribuyen a la guerrilla del ELN, quien desde el año 2018 vienen librando una feroz batalla por el control territorial en la región del Catatumbo.

https://www.wradio.com.co/2024/10/07/eln-seria-responsable-del-asesinato-de-seis-personas-en-norte-de-santander/

Así como se olvidan las fiestas patronales en nuestros pueblos, también se olvidan los muertos que nadie llora, por la sencilla razón de que murieron por razones violentas. Hoy son pocos quienes sacamos el tiempo no para llorar a los muertos desconocidos, pero sí lo hacemos para recordar al actual gobierno y a la sociedad en general que la violencia parece estar ganando esta partida.

https://x.com/Indepaz/status/1849171055954329778?t=-YNLk2-CU1J3Xhy4-VmCsg&s=08

El incremento en el número de masacres, junto con el asesinato de líderes y lideresas sociales, no parece preocupar a nadie en este país. Los muertos solo cuentan cuando se busca conquistar un interés político; de lo contrario, son solo cifras de colombianos infortunados. Algunos murieron debido a decisiones que les condujeron a la muerte, mientras que otros, que luchaban por construir un mejor país, se convirtieron en cifras. Estas nos demuestran que la violencia nos ha ganado la partida.

https://x.com/Indepaz/status/1848828584732819800?t=lm55Qesbu4Oiq74YmbrOXQ&s=08

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