JUSTICIA EN COLOMBIA LA GRAN RAMERA

Por: Nerio Luis Mejía.

En medio de los debates y la poca seriedad existente en la política colombiana, que agitan las turbulentas aguas donde navegan los grandes intereses económicos, políticos y sociales de nuestro país, podríamos destacar la podredumbre en la que está envuelta la justicia en Colombia.

Las decisiones judiciales en el país del Sagrado Corazón de Jesús dejan ver los intereses corruptos por parte de los encargados de administrar justicia. Esto nos demuestra que los criminales no son solo quienes quebrantan la ley, sino también aquellos responsables de vigilar el cumplimiento del ordenamiento jurídico. Esto ha llevado a la mayoría de los colombianos a perder la fe en lo que consideramos la sal del país: la justicia, lo incorruptible. Sin embargo, tristemente ha demostrado ser la causa de todos los males que lastiman a los colombianos, como los fallos proferidos por los jueces en el país de la belleza.

En los últimos días, los medios de comunicación y las redes sociales nos han saturado de información sobre la administración de justicia, tras la puesta en libertad de peligrosos criminales. Estos casos nos recuerdan lo que ocurrió en un pasado no muy lejano, cuando los narcotraficantes construían sus propias cárceles, a las cuales llamaban con orgullo «Catedrales». Luego, la liberación en nombre de la paz de hombres de la talla de Rodrigo Granda, antiguo canciller de la extinta FARC, quien no volvió a su centro de reclusión, evoca un pasado oscuro muy similar a lo que estamos viviendo en este momento. Todo esto a raíz de la liberación del narcotraficante Óscar Camargo Ríos, más conocido como alias «Pichi», lo cual ha suscitado el pronunciamiento de varios sectores de la sociedad.

Pichi, a quien algunos medios califican como el «Pablo Escobar de Santander», se fugó tras una decisión de una juez que consideró que este temible criminal no representaba un peligro para la sociedad y decidió otorgarle casa por cárcel. Aprovechó esta oportunidad para escapar, y en este momento se ofrece una jugosa recompensa por su recaptura.

Alias Pichi, el «Pablo Escobar santandereano», se fugó cuando supo que lo iban a enviar a una cárcel en Medellín.https://www.infobae.com/colombia/2024/10/11/alias-pichi-se-fugo-tras-serle-revocada-su-prision-domiciliaria/

En medio del desazón que deja la decisión judicial en la opinión pública nacional, se suma que la jueza que le otorgó casa por cárcel al peligroso criminal es María Piedad Díaz Mateus, hermana del actual gobernador de Santander, el general en retiro Juvenal Díaz Mateus. Algunos sectores políticos señalan que su poder como gobernador y su parentesco cercano con la funcionaria judicial que le otorgó la libertad a alias Pichi guardan relación con la decisión de su hermana. Ante los graves señalamientos, el gobernador santandereano salió a desmentir los comentarios que perjudican su imagen, mostrando su disposición a someterse a una prueba de polígrafo si es necesario. «Hp, sean serios. Si quieren, vamos al polígrafo», declaró el gobernador de Santander, quien descartó tener relación con la libertad que su hermana jueza otorgó a alias Pichi.https://www.semana.com/politica/articulo/hp-sean-serios-si-quieren-vamos-al-poligrafo-gobernador-de-santander-descarto-que-tenga-relacion-con-libertad-que-su-hermana-jueza-le-otorgo-a-alias-pichi/202455/

Sin embargo, como una manera de resarcir la falta ante este descalabro judicial, las autoridades santandereanas ofrecen una recompensa de ciento cincuenta millones de pesos (150 millones) a quien dé información que permita nuevamente la captura de alias Pichi. Esta suma parece irrisoria ante el poder económico que ostenta el perseguido criminal, quien fue capaz de convencer a una jueza de la república para que le concediera la casa por cárcel. https://www.eltiempo.com/justicia/delitos/gobernacion-de-santander-alista-recompensa-de-150-millones-por-el-paradero-de-alias-pichi-3390507

Mientras alias Pichi se volvía tendencia, otra decisión judicial sacudía al país. Esta vez, el Juzgado Primero de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de La Dorada, Caldas, dejaba en libertad a Digno Palomino, jefe del grupo criminal Los Pepes. Finalmente, “Digno Palomino”, el sanguinario jefe del grupo criminal “Los Pepes”, quedó en libertad: esta fue la razón del juez para ordenar su excarcelación.https://www.infobae.com/colombia/2024/10/11/juez-ordeno-la-libertad-de-digno-palomino-jefe-del-grupo-criminal-los-pepes/

Ante estas aberraciones judiciales, que ponen en libertad a peligrosos criminales, los colombianos nos preguntamos: ¿Qué pasa con la justicia en Colombia? Las decisiones judiciales en nuestro país parecen ser de dimensiones apocalípticas, recordándonos el pasaje bíblico (Apocalipsis 17:1), que habla de la gran ramera, esa que fornica con los reyes de la tierra y se embriaga con el vino de su fornicación. Este es el más claro ejemplo de las decisiones judiciales en nuestro país.

La gran ramera que encarcela al débil y sucumbe ante los intereses del poder y el crimen. La mal llamada justicia requiere una reforma estructural urgente en Colombia.

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