TODO ES UN PROCESO

Por: Linda Villamizar

Vivir en el hoy.

Creo que todos hemos escuchado del mindfulness (ser conscientes del aquí y el ahora, atención plena de la realidad y en el momento presente), que suena deleitante porque nuestro pasado a veces pesa y el futuro angustia, pero no es tan sencillo de practicar como quisiéramos.

Me descubrí hace poco viviendo una de las mejores experiencias de mi vida en un concierto, y mientras cantaba, podía sentir el nudo en la garganta, el dolor en el pecho y los ojos cristalizados por la tormenta que se avecinaba, debido a una sola persona. , una persona que no estaba presente, que ni siquiera se daba cuenta de mi afecto.


Entonces lo decidí, me decidí, me elegí: vivir el duelo al que le temía porque lo llevaba posponiendo por meses, sin permitirme vivir mi libertad con plenitud. Con honestidad, no he leído el libro titulado Comer, rezar, amar de Elizabeth Gilbert, pero su película me ha dejado esa tarea, porque el proceso de dejar ir no es para nada fácil. Duele demasiado. A veces sentimos que lo hemos logrado, y de repente lo grabamos en una canción, en un sitio, en una palabra, pero completar el proceso nos permite algo más.


Ahora bien, este pequeño fragmento fue el que me enganchó y el que puede hacer que ustedes también se interesen por saber de qué va:

Extracto del libro Comer, rezar, amar :


“Déjalo ir”.
“Pero lo amo.”
“Pues ámalo”.
“Pero lo extraño.”
“Pues extrañalo.
Cada vez que pienses en él, mándale amor y luz. Después deja ir el pensamiento. Tienes miedo de dejarlo ir porque después estarás sola. Pero esto es lo que tienes que entender, si despejaras todo ese espacio que ocupas en tu mente por obsesionarte con él, tendrías una puerta y… ¿Sabes qué haría el universo al verla?
Colarse.


Se colaría y te llenaría del amor más hermoso que jamás hayas podido conocer. Así que deja de estar usándolo a él para bloquear esa puerta…


Déjalo ir de una vez.”

Y es tan cierto, a veces solo nos es más fácil bloquearnos. Vivir en el hoy considera que es una tarea constante, es todo un proceso. Es una tarea de la cual a veces nos distraemos, luego nos vemos angustiados por un futuro que no ha llegado, que no existe, o depresivos por el pasado, por personas que no están, momentos que ya se fueron, depresivos por las probabilidades de que algo sucedió pero no logró tener un lugar en nuestra realidad.


Entonces, debemos centrarnos, traernos de vuelta, para que vivamos el hoy. Para que, al ir en un avión, tengamos la sensación de estar en el cielo, ser conscientes de que estamos tocando las nubes, las estamos atravesando, de la inmensidad del universo, de lo tanto que hay por conocer. La sensación de vacío y cosquilleo en el estómago, ser conscientes de lo mucho que estamos viviendo, después de todo ¡estamos volando!, algo imposible para algunos seres humanos en un tiempo atrás. Ahí es que se recuerda qué bendición es estar en el ahora.


O vivir y ser conscientes de la belleza de iniciar el día con un clima acogedor, ir al paradero de vehículos, que pase al instante el transporte, que haya un asiento al lado de la ventana, tener nuestros audífonos con la música aleatoria y que , de repente, suene nuestra canción favorita. Ser conscientes de que estamos viviendo el hoy, estamos en la época en la que los árboles florecen. Caminar por nuestra vía, bailar, que alguien nos siga el paso, sonreír.


Ser conscientes de lo rico que es el olor del café al llegar a un lugar, ser conscientes de lo afortunados que somos por estar vivos. Después de tantas probabilidades de morir, es un milagro estarlo; escuchar nuestra respiración, tocar nuestro cuerpo, sentirnos, probar comida y encontrarle sabor, ver a nuestras personas, abrazar, dirigir el tacto a nuestro corazón, escuchar y sentir sus latidos, saber que mientras tenemos vida, aún tenemos oportunidad.


Todo es un proceso: dejar ir, vivir aquí y ahora, lograr nuestras metas, decidir que la felicidad es tener a nuestras personas favoritas cerca, decidir que nuestra felicidad es despertar y ver a nuestra mascota al lado. Respirar lleva un proceso, tomar una decisión también requiere de un proceso, y llevar a cabo esas decisiones requiere un proceso más.


No seamos tan exigentes con nosotros mismos, los procesos nos generan crecimiento y transformación, y requieren dar un paso para luego dar el siguiente. Tomemos la vida con calma, respiramos profundamente, miremos a nuestro alrededor, enviemos amor a quienes nos aman, y agradezcamos por estar presentes.

Sobre la autora:

Deja un comentario

Deja un comentario