ESTOY EN MI PROCESO

Por: Ximena Rincón

Estoy en un proceso de mi vida donde cada día estoy aprendiendo a amarme, donde cada día es una oportunidad para colocarme como prioridad y no permitir que el mundo me arrastre a su manera. Cada día me demuestro a mí misma lo fuerte que puedo ser, incluso si es un día gris.

Estoy en ese proceso donde estoy aprendiendo a ser un poco egoísta con los demás y ser más empático conmigo misma. Estoy aprendiendo a regalar mi ausencia a esas personas que no valoran mi presencia. Estoy aprendiendo a soltar cada acto o situación incómoda que en el pasado me sucedió, y me estoy enfocando en crecer por mí y para mí.

Estoy aprendiendo a perdonar a ciertas personas que me han causado daño, porque entendí que primero está mi paz y mi salud mental. Comprendí que cada persona da de lo que tiene en su interior. Entendí que no es obligación mía salvar a todo el mundo y que solo mi felicidad depende de mí misma.

Empecé a notar mi vida diferente cuando me di cuenta de que no podemos controlar a los demás y que cada persona hace lo que más le conviene para su bienestar. No podemos ir por la vida buscando el porqué de cada situación que nos acontece, ya veces es mejor llamar y permitir que los demás tengan la razón.

Aprende que soy la única persona encargada de sanar todo el caos que hay en mi vida y que no es obligación de los demás salvarme de este caos. Que mi mayor inversión y mi único rival serán yo misma. Que la vida es más bonita cuando aprendes a perdonar y olvidar un poco tu pasado.

Y que lo mejor que puedes hacer por ti misma es perdonarte por todo aquello que has permitido que suceda en tu vida.

Estoy en ese proceso de mi vida donde me estoy regalando a mí misma todo ese amor que siempre había guardado para dárselo a los demás. Comprendí que merezco todo lo bonito que hay en la vida y que un acto del pasado no merece arruinar mi presente.

Merezco estar rodeado de personas que amen con la misma intensidad que yo lo hago y que valoren mi presencia. Comprendí que no es obligación mía sanar a personas que ya vienen con heridas del pasado.

Y, por un momento en mi vida, me estoy permitiendo ser yo misma, esa niña que sueña en grande y cuyo mejor accesorio siempre es su sonrisa. Esa niña que ama lo mínimo y que nunca se conforma con nada. Esa niña que hace reír a los demás con sus locuras, sin importar lo que el mundo diga.

Esa niña que ama con intensidad, sin importar cuántas veces le han hecho daño, porque entendí que merezco ser mi mejor versión en cada instante de mi vida.

Sobre el autor:

Deja un comentario

Busca columnas por autor

Deja un comentario