EL AMOR NO ES UNA OBLIGACIÓN

Por: Ximena Rincón

Todos hablamos y expresamos que el amor es súper complicado de construir y de mantener. Todos comentamos y pensamos que en estos tiempos es más difícil construir una relación sana y duradera por diferentes factores que pueden ser los causantes de destruir esa relación, pero la realidad es otra. El amor no es complicado, solo que las personas hemos idealizado tanto esa palabra y tenemos un concepto tan erróneo de la misma, que eso es lo que nos hace crear esas hipótesis que al final solo son eso: “hipótesis”.

El problema es que hemos puesto en el amor una carga que no le pertenece. Esperamos que sea la respuesta a todas nuestras carencias y frustraciones, que cure nuestras heridas y llene nuestros vacíos, cuando en realidad el amor es más sencillo que eso. No es la obligación de otra persona reparar lo que en nosotros mismos aún no hemos arreglado. Creer que alguien más debe salvarnos solo nos lleva a relaciones frágiles, llenas de expectativas irreales que nunca se cumplen.

Cuando entendamos que la persona que está a nuestro lado no tiene ninguna obligación con nosotros, entenderemos por qué el amor es súper sencillo. Sé que eso puede sonar un poco confuso, pero esa es la primera base de una relación duradera. Debemos recordar que somos seres independientes y que, antes de que esa persona estuviera con nosotros, ya teníamos unos planos y nuestra propia vida construida. Debemos tener claro que esa persona que llega a nuestra vida también tiene sus aviones construidos, al igual que su vida, y que no es obligación de esa persona destruir sus aviones por construir los tuyos. No puedes sacrificarte por salvarte a ti. Sé que puede sonar un poco arrogante o incluso egoísta, pero es una realidad que pocos aceptan. Creo que el fracaso de muchas relaciones ha sido ese pequeño pensamiento.

No es obligación de tu pareja hacerte sentir bien, porque ya tú debes sentirte bien contigo mismo. No es obligación de tu pareja complacerte y sanarte de todas las heridas que traes del pasado, porque es tu responsabilidad sanar antes de estar en una relación. Y así sucesivamente, todos hemos creído en ese dicho que dice “el amor todo lo soportado”. ¿Y quién te dijo a ti que el amor era soportar? Tú soportas todo cuando tienes esa idea loca de que es obligación de tu pareja que te sientas bien y que en tu vida todo sea una maravilla. Cuando le exige a tu pareja cada uno de esos actos y no permite que ella realmente lo haga porque le sale del corazón, es ahí donde sometes ese gran amor a una obligación. Si nos detenemos a pensar más detenidamente, tú eres tu propia obligación, y tú mismo eres el encargado de sentirte y verte de la mejor manera.

Ninguna pareja que esté sometida y controlada funcione, porque el amor no es eso. El amor no es celar ni manipular a tu pareja; es confiar plenamente en ella y crecer ambos cada día. Ningún amor funciona cuando se encuentra sometido a una obligación.

Sobre el autor:

Deja un comentario

Busca columnas por autor

Deja un comentario