LOS AK47 Y SU PODER CRIMINAL EN CÚCUTA

Por: Hazzam Gallego

La temida banda AK-47, de origen venezolano, ha logrado un control significativo en diversas comunas de Cúcuta. Actualmente poseen presencia y control en las comunas 1 y 9, incluyendo la Ciudadela Juan Atalaya. Su influencia ha crecido exponencialmente en sectores como la Comuna 7 y la 5, expandiendo su poder económico en áreas clave del comercio y actividades ilegales, como el microtráfico, la extorsión, la explotación sexual, sicariato y el tráfico de armas. A pesar de la captura de su líder, Jhoswar Saúl Hernández Sanabria, alias «Saúl», en septiembre de 2023 en Valencia, Venezuela, la organización sigue operando bajo su dirección desde la cárcel de Carabobo.

Alias Saúl lider de los AK47 seguiría operando desde la cárcel en Venezuela, en temas relacionados con extorsión y tráfico de estupefacientes 

Los AK-47 han consolidado su poder mediante alianzas y rivalidades estratégicas. Hasta hace poco, mantenían una alianza con bandas locales como Los Porras, Carlos Pecueca, Los del Norte y Los Lobo, para controlar territorios y resistir la influencia de grupos armados ilegales y otras bandas criminales. Sin embargo, esta alianza se rompió en este mes de octubre de 2024 debido a disputas sobre las ganancias ilegales. Los AK-47, buscando consolidar aún más su poder, han comenzado a tomar territorios como la Comuna 8, desatando violencia y muerte en contra de sus antiguos aliados, su poder se ha demostrado en ataques como el reciente atentado a una patrulla policial en el barrio Niña Ceci.

La ruptura de esta alianza ha dejado a la Ciudadela Juan Atalaya bajo el dominio de los AK-47, que buscan controlar zonas estratégicas del centro de la ciudad, como la avenida 7, a través de extorsiones y amenazas a comerciantes, incluidos cambistas. En un video, los miembros de la banda se atribuyeron crímenes, como el asesinato de José Luis Pabón Ojeda, padre de alias «Pepino», uno de sus rivales.

A pesar de la presión de las autoridades, los AK-47 mantienen una estructura flexible. Alias «Saúl» continúa reclutando jóvenes venezolanos afectados por la crisis económica, ofreciéndoles sueldos, motocicletas y armas a cambio de realizar crímenes en Cúcuta (Está creando una escuela de sicarios privados) Las capturas de algunos de sus miembros, como alias «Caracas» cabecilla urbano, o alias “crustáceo” jefe de sicarios demuestran su capacidad y organización delincuencial y a su vez el crecimiento criminal de esta banda.

Entre los enemigos de los AK-47 están el ELN, las disidencias de las FARC, el Ejército Gaitanista y Los Manzaneros. No obstante, la banda ha resistido y se ha expandido gracias a alianzas temporales y eliminando a sus adversarios. Esto se evidenció con la muerte del padre de «Pepino», en medio de la disputa por el control del cambio de divisas y las rentas ilegales que azotan la ciudad con violencia.

El gobierno local, consciente de la amenaza que representan los AK-47, ha implementado nuevas medidas de seguridad. Entre ellas, el alcalde de Cúcuta, Jorge Acevedo, ha propuesto trasladar la Terminal de Transporte, un punto clave para el accionar criminal. Sin embargo, el control que ejercen sobre sectores como la avenida 7 y los barrios El Callejón y Niña Ceci sigue siendo firme. El temor y la violencia que imponen han llevado a los comerciantes y habitantes a vivir en constante zozobra, mientras el conflicto entre bandas continúa escalando en la ciudad.

El conflicto en Cúcuta se intensificó la noche del 3 de octubre, cuando los AK-47 atacaron una patrulla de la Policía en Niña Ceci, lo que envió un mensaje claro sobre su intención de tomar el control de la Comuna 8. Aunque las bandas previamente aliadas acordaron respetar sus territorios, la ruptura del pacto y la creciente agresividad de los AK-47 han generado una guerra interna por el dominio de estas zonas.

El 6 de abril de 2024, las autoridades capturaron a Efrén José Astudillo Suárez, alias «Caracas», quien fue rastreado durante 45 días. Sin embargo, 16 días después, escapó de la cárcel junto con alias «Zeus», un conocido paramilitar abatido en operaciones recientes. Las autoridades, conscientes de la amenaza, han realizado múltiples operativos en contra de la banda. En junio de 2024, lograron capturar a varios de sus miembros, como alias La Negra, El Patinador, El Brujo, y El Diablo, todos implicados en delitos de extorsión y homicidios.

Otra captura importante fue la de Wilmer Andrés López Silva alias «Crustaceo», identificado como el jefe de los sicarios de la banda criminal AK-47.

Efrén José Astudillo Suárez, alias «Caracas», cabecilla urbano de los AK47. Foto: Policía Nacional

En Julio de este año tambien fue capturado Kenluis Yordan Camacho Guadez, de 30 años de edad, alias “Carreta”, quien estaba al servicio de alias “Saul”, cabecilla principal de esta estructura. Era el encargado de recaudar el dinero producto de las ventas de los estupefacientes, extorsión, homicidios en la zona céntrica de la ciudad

Alias «Carreta»

El problema no es solo la violencia de la banda. Cualquier medio o persona que se atreva a mencionar su poderío es considerado un objetivo militar. Los AK-47 no toleran que se difunda información sobre sus operaciones o estructura, lo que mantiene a periodistas y analistas en constante riesgo.

Con la ruptura de alianzas y el aumento de la agresividad de los AK-47, Cúcuta se ha convertido en un epicentro de violencia. Las recientes amenazas contra los cambistas del centro, comerciantes y empresarios, el control que tienen sobre el micro tráfico y su voluptuoso fondo de sicarios privados reflejan el poder militar que han tenido y se presentan fuertes ante la lucha por el control de territorios y economías ilegales. A pesar de los esfuerzos de las autoridades, la organización sigue dominando el panorama criminal de la ciudad, consolidándose cada vez más bajo el liderazgo de «Saúl».

Video sobre cómo se identifican los miembros de ak47 y su estructura fuente: MECUC Policía Nacional

https://www.facebook.com/CMNNoticias/videos/la-banda-se-identifica-con-una-k-47/1154942855187689

La estructura flexible de los AK-47 les ha permitido resistir los golpes de las autoridades. Sin embargo, la capacidad de la organización para reponerse tras las capturas de sus miembros clave y continuar expandiéndose indica que las estrategias de las fuerzas de seguridad deben ajustarse para frenar este poder en constante crecimiento. Los habitantes y comerciantes de Cúcuta siguen atrapados en medio de una guerra que no parece tener fin, pidiendo a gritos una paz que parece cada vez más lejana.

Miembros de la AK47 enviando videos amenazando a comerciantes

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