UN ADIÓS SIN MENCIONARSE

Por: Linda Villamizar

Este sentir, esta nostalgia, esta melancolía. Siempre he sido de palabras que logran expresar los motivos, los hechos, las personas, pero esta sensación en el pecho, este sentir, no logro definirlo, no logro describir más que la presión en el corazón, el nudo que se atora en la garganta y la necesidad de expresar sin saber qué decir.


Creo que no siempre las palabras son necesarias, aunque su poder es inmenso, como ahora, que al escribir estas letras logro interpretar que hay un adiós atorado en mis labios, en mis dedos, en mis escritos, hay un adiós que no se ha dicho, un adiós que no se dirá, un adiós que no quiere ser porque el hecho de se convierta en una realidad destrozará toda esperanza, esa que me hacía sonreír cada que veía su mensaje en mis notificaciones, esa que me hacía sentir en paz y calma al recibir su abrazo, esa que me hacía sentir querida al menos por un minuto al recostar mi rostro sobre su pecho, esa que hace que me quede.


Ahora solo espero, espero que llegue a mi puerta y diga que no se ha ido, que no me dejará a un lado, que no era solo un capricho, espero que me quiera, que en algún momento decida elegirme, como si eso fuera posible después de años sin hacerlo, como si me hubiera demostrado que en algún instante lo haría, como si me hubiera querido. Espero sin razón alguna, espero aún con la soledad que eso conlleva, espero con el sin fin de pensamientos y emociones que deciden apoderarse de mi en este presente, espero, aunque tenga certeza de que no vendrá, no me elegirá, no se quedará, espero, porque su intermitencia eso genera, provoca la idea de que, si no ha logrado decir adiós, entonces, no hay despedida y que no quiere irse, que debe existir algún motivo.


Me engaño, tal vez para no sufrir tanto, y, aun así, me desmorono, cada vez que decide estar, pero no se queda, cada vez que decide dar cariño, pero no me da su mano, cada vez que no me sostiene, cada vez que dice querer verme y elige no hacerlo, me desmorono, no por él sino por mí, por no elegirme primero, por ese adiós que no logro decir, por ese adiós que no quiero, por ese adiós que siento, pero no expreso.


Sobre la autora:

Deja un comentario

Deja un comentario