Por: Jean Carlos Sanchez


En toda relación de amigos, familia o negocios, uno no sabe a ciencia cierta con quién se junta. Este es el caso del ingeniero Rodolfo Hernández, quien, a pesar de ser exitoso en su profesión y tener una vida colmada de bendiciones gracias a su arduo trabajo como constructor, se vio rodeado de personas que, tras la segunda vuelta presidencial en 2022, se aprovecharon de él. Rodolfo Hernández, un hombre mayor que ha sido víctima de matoneo mediático, soportó las embestidas de medios carroñeros que, en su afán de cautivar seguidores y obtener «me gusta» en sus redes, degradan a una persona sin importar quién sea.
Lo usual sería que estos ataques vinieran de fuera, pero lo extraordinario de este caso es que las personas que se beneficiaron de su personalidad, gallardía y dinero, ahora lo traicionan. Rodolfo Hernández invirtió recursos personales en la campaña por Santander para la Cámara de Representantes, logrando obtener dos curules para su departamento en el Congreso nacional. Una curul fue ganada por Juan Manuel Cortés y la otra por Erika Tatiana Sánchez Pinto. Durante su campaña, ambos repetían la frase “La Liga es Rodolfo Hernández, Rodolfo Hernández es la Liga”. Sin embargo, una vez en el poder, se convirtieron en verdugos, apoyando el linchamiento mediático y la lapidación de quien alguna vez fue su amigo. Cortés, con sus desatinados comentarios en los medios, y Sánchez, con su silencio cómplice, demostraron su ingratitud. La actual representante a la Cámara, Marelen Castillo, también mostró su deslealtad. Gracias al estatuto de oposición y al haber sido la fórmula presidencial de Rodolfo, quien financió la primera y segunda vuelta presidencial en 2022 con su propio dinero (algo que Petro no hizo), Castillo no valoró su gesto. Rodolfo Hernández, a diferencia de otros políticos corruptos, pagó con su temperamento y personalidad por los supuestos de los que fue acusado. Finalmente, la autoridad electoral dejó claro que estos dos, aparte de ser oportunistas, fueron mal asesorados por abogados llenos de ego, demostrando que actuaron sin valores y aprovecharon la situación de Rodolfo para hacer leña del árbol caído.

Cabe aclarar que, en la campaña a la Cámara en marzo de 2022, Rodolfo Hernández apoyó, en lista cerrada, a cuatro mujeres y cuatro hombres jóvenes que, gracias a firmas, pudieron participar por el Grupo Significativo de Ciudadanos (GSC) Liga de Gobernantes Anticorrupción. Los resultados que Hernández había logrado como alcalde de Bucaramanga en el período 2016-2019 permitieron arrebatar dos curules a los partidos tradicionales y llevar al Congreso a quienes se convertirían en sus enemigos, al estilo de Judas. Sin embargo, al menos Judas fue diplomático con su beso traidor; estos, en cambio, solapadamente desde las sombras, atizaron el fuego para destruir lo que no lograron. Hoy, el partido Liga de Gobernantes Anticorrupción ha recuperado su personería y es oficialmente un partido político.
En dos resoluciones, el CNE, máxima autoridad electoral en Colombia, negó a este par de oportunistas la pretensión de escindir el partido Liga de Gobernantes Anticorrupción (la escisión es el método por el cual de un partido surge otro). Como sucede con todos los malagradecidos e insensatos, el tiro les salió por la culata, y aunque usaron las normas colombianas para salirse con la suya, las mismas normas los dejaron en ridículo ante sus colectividades. La primera fue la de Marelen Castillo, quien el 17 de noviembre de 2022 radicó una impugnación contra la personería de la Liga, presentada por un abogado a todas luces corto de imaginación, Juan Pablo Lozada Gutiérrez. Este trató de sustentar la impugnación sobre hechos atípicos que no fueron objeto de evaluación por parte de los magistrados del CNE, y aunque intentó impresionar mencionando en la parte superior de sus oficios a un expresidente del Consejo Nacional Electoral y hasta a un exmagistrado del Consejo de Estado ya fallecido, dicha pataleta fue negada mediante Resolución 1449 del 23 de febrero de 2023. Agotada esta oportunidad, entró en acción el representante a la Cámara, Juan Manuel Cortés Dueñas, quien el 2 de mayo de 2023 solicitó la escisión del Partido Liga de Gobernantes Anticorrupción y que se le reconociera personería jurídica a su movimiento “Gente Berraca”. Algo improcedente, pues para esa fecha ya no formaba parte del partido. Como militante del Partido Liga, fui convocado a fijar posición en este asunto, donde en el punto 1.6 la autoridad electoral consignó mis reparos contra ese barbarismo jurídico solicitado por el señor Cortés.
Los argumentos presentados, junto con los allegados por las directivas del partido, fueron suficientes para que, el 26 de julio de 2023, mediante Resolución 5473, se negara dicha escisión. Cabe resaltar que, aunque esta ocurrencia del señor Cortés tenía la venia de la magistrada ponente Alba Lucía Velásquez, la misma fue derrotada por un total de siete votos salvados, siendo esta sustituida por el magistrado Alfonso Campo Martínez, lo cual evidencia lo descabellado de su solicitud. Luego, a finales de agosto del mismo año, estalló el escándalo que involucró a la novia del representante a la Cámara, Day Vásquez, quien fue la ex de Nicolás Petro. Como buen badulaque, Cortés, en una entrevista con Caracol Radio, al ser preguntado sobre si hubiera tenido una relación con ella de haber conocido todos sus movimientos, respondió: “No, obviamente no. No, la verdad no, sinceramente no”. Esto demuestra que, si no tuvo piedad con una persona de la tercera edad que le tendió la mano, mucho menos la tendría con la ex de Nicolás, ya que su formación es ser impoluto y acomodarse en la posición que mejor le favorezca. Ojalá que en las próximas parlamentarias, la vida le cobre en las urnas lo mismo que él dio, por su personalidad arribista y malagradecida.

Sobre el Autor:


Columnas recientes
Busca Columnas por Autor






Deja un comentario