Por: Jean Carlos Sanchez

Silvestre Dangond, luego de volver a anunciar en febrero de 2024 su retiro del mundo de la música —eso sí, después de una gira con todos los acordeoneros con los que ha grabado y poder compartir tarima con cantantes de la talla de Carlos Vives—, inició lo que se ha denominado su última gira, titulada «Ta’malo». Esta gira marcará el cierre de una carrera exitosa, habiendo aprovechado todo el inmenso terreno abonado por el desaparecido Kaleth Morales en 2005. Si Kaleth no hubiera fallecido, simplemente Silvestre habría sido un telonero o un cantante acomodado a la sombra del gran talento del fundador de la Nueva Ola. Cabe recordar que meses antes de su muerte en ese aparatoso accidente, Kaleth, en un concierto, se declaró 101% Silvestrista hasta la muerte. Esto resultó ser premonitorio, pues fue su fallecimiento lo que catapultó al cantante nacido en la Guajira colombiana.
Ahora, hay que reconocer la versatilidad de este cantante, tanto en el campo musical, donde ha logrado fusionar distintos géneros con el vallenato, como en el campo social, inmiscuyéndose en la política. Fueron incontables los conciertos realizados en el país vecino durante la época dorada del chavismo, donde en un concierto celebrado en 2012 sorprendió al colocarse una camiseta con una inscripción que decía «Chavista y Silvestrista», la cual le fue entregada por algunos de sus seguidores. Este gesto resultó ser solo marketing, pero le sirvió para congraciarse con el fenómeno político de ese momento en el país andino. En ese mismo año, participó en una fiesta privada en la Isla Múcura, situada a dos horas en lancha de Cartagena, donde figuraban reconocidas actrices, modelos, presentadores de televisión y algunos funcionarios públicos. En dicha fiesta, las autoridades capturaron al miembro más destacado de la banda criminal Los Urabeños, alias «Fritanga», solicitado por los Estados Unidos desde 2010 y que se creía muerto. Sin embargo, simplemente estaba de parranda con Silvestre, lo que solo fue una confirmación de que a este cantante le interesa cantarle a quien pague sus exorbitantes sumas por fiestas privadas.

Así pasaron los días y en 2015, para poder oxigenar su imagen, optó por entrar en un modo espiritual y declararse cristiano. En compañía del cantante cristiano Alex Campos, compartió tarima, dio testimonio de su conversión y, al estilo farandulero de las grandes plataformas de las iglesias evangélicas, salió lagrimeando al hacer la oración de fe. Sin embargo, esto quedó desmentido cuando, en 2017, apareció en un video que se viralizó, donde se le ve en un vehículo con varios amigos bebiendo alcohol y diciendo: “Mañana van a amanecer diciendo que Silvestre, el mal ejemplo, que no sé qué”. Además, el cantante agregó: “Yo soy feliz, ¡ay, qué tal! ¿Qué si me muero ahora? Bacano, fui feliz”. Algo desconcertante, pues siendo figura pública y habiéndose convertido al cristianismo, solo demostró con este hecho que, por ganar seguidores, fama y dinero, se adapta a lo que sea.
Luego de haber lucrado en años pasados con los seguidores de Chávez y de cerrar sus conciertos con la frase: «En Venezuela Chávez… y en el vallenato Silvestre Dangond… ¡LA REVOLUCIÓN!», como buen camaleón, se le vio en 2018 muy activo en la campaña presidencial de Colombia en 2022, apoyando al candidato Iván Duque. Compartió con el entonces candidato en varios mítines políticos y participó como cantante en el cierre de campaña en la costa, celebrado en Montería, donde apareció en el video promocional de dicho evento con una gorra que decía «Duque», demostrando una vez más que sus preferencias están con quien le representa dividendos, por encima de la coherencia, o que un cantante de su talla no debería tener preferencias políticas porque no tiene nada que ver lo que representa con lo que estaba haciendo.

Así pasó el tiempo, y a finales de 2020 lanzó su trabajo discográfico «Las Locuras Mías», donde en un video musical de la canción «Me Tiene Pechichón» participó su hijo José Silvestre, que para ese entonces solo contaba con 8 años. Sin embargo, siendo aún un menor, tuvo que vocalizar unas frases no aptas para su comprensión, pues eran de contenido para adultos (“El hombre es como el perro, el hombre es igual que el perro”), “No pone problema si hay que echar un mañanero”. Así que, entre sus locuras, estuvo la de utilizar a su propio hijo, dejando claro que lo que importa es facturar, sea como sea.
Luego, en 2021, en un concierto celebrado en diciembre en Valledupar, la asistencia fue solo del 40%, resultado de la baja aceptación del cantante para esos días, sumado también al costo excesivo de su espectáculo, siendo tiempos de postpandemia, donde una boleta para palco llegaría a costar un salario mínimo. Esto fue una respuesta más que normal y una muestra de que el cantante va de salida, hecho que se repitió en Barranquilla el 7 de diciembre de 2023, donde los barranquilleros prefirieron celebrar el día de las velitas y no gastar su dinero en este tipo de espectáculos. Y aunque aprovechó el concierto para derramarse en halagos hacia el entonces alcalde Álex Char, dedicándole las siguientes palabras por regresar al cargo: “Álex Char, hermano. Tú sabes que te quiero y que te admiro. Gracias nuevamente por volver al poder. Llegó el poder, llegó el poder”, donde el burgomaestre le correspondió lanzándole besos, la prueba de fuego la realizó en mayo de 2024 en la capital, en el Estadio El Campín. Aunque le acompañaba el temor por enfrentarse a este auditorio, tuvo una respuesta de sus seguidores, logrando aglomerar a 40 mil personas en un estadio con capacidad para 39 mil espectadores. En estos momentos, se encuentra realizando la gira «Ta’malo», título que describe su estado actual, donde tiene programado realizar conciertos en toda Colombia, tocándole el turno a Cúcuta este 28 de septiembre. Ojalá esta sea la definitiva y no, como dicen en mi tierra, que no sea solo un anuncio de circo itinerante que anuncia que se va y se va, solo con el fin de llenar sus conciertos porque ya el talento se fue.

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