Por: El Parresiastés


En su libro Teoría del derecho de 1942, el autor y profesor de derecho germano estadounidense, Edgar Bodenheimer (1908-1991), empezaba su magnífica obra con el siguiente prefacio que hoy se me antoja profético:
“Vivimos en una época en la que los valores fundamentales de la cultura están siendo desafiados y atacados. Ciertas ideologías proclaman que el poder y la fuerza son los únicos factores potentes de la historia y la vida social humanas. Se considera al hombre como un ser irracional que sigue sus impulsos como cualquier animal. Estas ideologías vilipendian y repudian la razón como fuerza reguladora de la sociedad humana con una intensidad que no tiene paralelo en la historia.
Ese ataque moderno contra la razón es, a la vez, un ataque contra el Derecho. Este es primordialmente una institución racional; es un intento de resolver las tensiones y conflictos inherentes a la vida social no por medio de la fuerza arbitraria, la violencia o el terror, sino por un reajuste ordenado y pacífico de las pretensiones razonables de individuos y grupos. La institución del derecho encarna ciertos valores que en gran parte son coincidentes con los valores de la cultura humana como tal.”
En la introducción a la segunda edición de su libro El futuro de la democracia de 1984, el eminente profesor, jurista, abogado, politólogo y filósofo italiano Norberto Bobbio (1909-2004), se mostraba optimista producto de los aires de democratización de los países, otrora, soviéticos. Afirmaba orgulloso y seguramente sin engreimiento que:
“Esta vez los profetas de desventuras se equivocaron, incluso quién había descrito minuciosamente “la implacable máquina para la eliminación de la democracia en la que se ha convertido el mundo moderno.”
Dicho indirectazo y ladrillazo iba dirigido al escritor, periodista, filósofo francés Jean-Francois Revel (1924-2006), por su libro Como terminan las democracias (1985).
A modo de preámbulo y contextualización he citado a estos grandes intelectuales para quienes, en su momento, el tema de la democracia fue objeto de estudio, preocupación y predicción.
Los acontecimientos que se vienen presentando a nivel mundial parecen dar la razón a los que temían que quienes ostentaban el uso del poder y la fuerza se impondrían sobre los demás mediante el abuso del poder y la violencia en todas sus presentaciones. Ellos no se detienen ante el raciocinio, el derecho o el sentido común. No les importa.
Todo esto ante la mirada no atónita sino cómplice de la comunidad internacional. Esa organización o club de países que se arrogan el derecho de decidir cuales nacionales de que países merecen vivir, cuáles son los intocables y cuáles desechables; en qué países intervenir, ayudar y cuáles dejar a su suerte.
Rusia se mete con Ucrania… ayudamos a Ucrania, por los laditos, porque le tememos a Rusia.
Israel implementa prácticas genocidas contra los Palestinos… que les hagan lo que quieran, tienen patente de corso.
Irán le levanta la mano a Israel, la gavilla internacional está lista para respaldar a Israel.
Venezuela es regentada por un combo de violadores de derechos humanos y presuntos narcotraficantes, que sin pudor se roban las elecciones de frente, sin el más mínimo atisbo de vergüenza. Como cuentan con el apoyo de las fuerzas militares la voluntad del pueblo expresada contundentemente en las urnas se encuentra supeditada a la voluntad de quienes portan los fusiles.
Los países inmediatamente vecinos como Colombia y Brasil demuestran una tibia neutralidad con el dictadorzuelo, que no es otra cosa que un guiño de complicidad producto de la cobardía. A estos dos se adhiere, aunque con mayor cinismo y desdoro México.
Estados Unidos el gendarme global, el guardián de la democracia mundial, regentado por un señor senil, se muestra contradictorio, da un paso adelante y dos atrás. Primero optaron por la prudencia, esperemos las actas oficiales del escrutinio. Nunca se publicaron.
A renglón seguido, reconocieron que la oposición en cabeza de la admirable y heroica, María Corina Machado en el cuerpo de Edmundo González había ganado las elecciones.
Luego entonces, le enviaron un ultimátum al sátrapa analfabeta, que le daban hasta el cinco de noviembre para dejar el poder, que se tenía que ir a las buenas o a las malas. A las buenas es que partiera de Venezuela rumbo al destino de su elección con toda su familia y todo lo que se robó, garantizándole impunidad total, ninguna persecución. A las malas, palabras más, palabras menos, es que podrían repetirle la operación de extracción -como de muelas y sin anestesia- que practicaron con Manuel Antonio Noriega, alias “care piña” en Panamá en 1989 o al mismo Osama Bin Laden en Pakistán en 2011.
A los tres días de este sonoro y esperanzador ultimátum, Mr. Senil dice que estaría de acuerdo con la repetición de las elecciones en Venezuela… ¡Por Dios!
Un día después, voceros de la Casa Blanca desmienten a Joe, manifestando que cuando respondió estaba pensando en otra cosa… ¡Oh, my God!
Lo que acontece en la hermana República es de una inverecundia que está desquiciando no sólo a los venezolanos sino a la mayoría del mundo.

Ante la evidencia que el dictador no se va apartar de forma voluntaria del poder y la riqueza, como buen capitalista; en redes sociales ya se está organizando una vaca, una colecta para contratar a un grupo de mercenarios internacionales al mejor estilo de la saga de películas de Los Indestructibles liderados en Hollywood por Sylvester Stallone.
Por la módica suma de cien millones de dólares -a parte reclamarán la respectiva recompensa-, los mercenarios de Blackwater bajo el mando de Erik Dean Prince, nos dice que nos sentemos y observemos como sucede la magia.
https://www.cronica.com.mx/mundo/mercenarios-blackwater-eu-dispuestos-venezuela-maduro-100-mdd.html
Recordemos que la cabeza del déspota analfabeta cotiza hoy en quince millones de dólares y la de sus más cercanos lavaperros en diez millones de dólares, pero para Blackwater eso son migajas.
Los colombianos que hicieron el trabajo en Haití han debido esperar.
Me pregunto si los dos funcionarios del CTI que cruzaron la frontera esta semana en vehículo oficial y respectivo armamento, detenidos al otro lado por la guardia venezolana, eran un par de Don Quijotes que por cuenta propia iba a liberar a la hermana República. Estuvieron de suerte que los liberaron sanos, salvos y con todas sus pertenencias.
El mandato actual, seguramente también fraudulento, del dictador bananero, culmina el 10 de enero de 2025, los entendidos y con mejores fuentes como Jaime Bayly manifiestan que hasta entonces, hay tiempo para persuadirlo y que se viene trabajando en ello. Después de todo lo que ha hecho y viene ocurriendo, no creo que el opresor abdique voluntariamente.
Una muestra a nivel cotidiano que el poder, las armas y la violencia se anteponen y anulan la razón, la justicia y el derecho, también la encontramos a nivel doméstico, donde en la Regional Antioquia de Migración Colombia, la tristemente célebre directora de esa Regional, la señora Elizabeth Perdomo Leyton desahuciada acosadora y perseguidora laboral, digna representante de la corrupción clientelista, ante los reclamos justos laborales de los Oficiales de Migración en escenarios de diálogo y concertación, responde de la noche a la mañana, presentándose con escoltas armados de la UNP… Esperamos que no sean de los afines a ellos que andan en las camionetas con líderes guerrilleros transportando dólares, armas y secuestrados, muy campantes en la ciudad de Medellín; perrateándose los intentos de paz para seguir delinquiendo impunemente en vehículos oficiales.
¿Ese fue el cambio que nos tocó?
¿Nos tocó armarnos también?
¡Qué susto tan berraco!

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