Por: Álvaro Enrique Parada Villamizar


Jaime Hernando Garzón Forero, nació en Bogotá el 24 de octubre de 1960 y es asesinado en Bogotá el 13 de agosto de 1999, hace 25 años, declarado delito de lesa humanidad por el Consejo de Estado al condenar al Ministerio de Defensa por su responsabilidad agravada, según la sección tercera del alto tribunal, probando que la muerte del periodista, fue producto de una violación sistemática a los derechos humanos y de una persecución de la que eran blanco algunos líderes de izquierda, ordenado por el exsubdirector de Inteligencia del DAS José Miguel Narváez y el exjefe de Inteligencia de la Brigada 13 del Ejército general Jorge Eliécer Plazas Acevedo, condenados a 30 años de prisión, por hacer seguimientos y compartir información recolectada con el excomandante de las Autodefensas Carlos Castaño, quienes ordenaron el magnicidio, de acuerdo a testimonios aportados al expediente por las labores del comunicador en mediación de secuestros de las FARC en su intento de desescalar el conflicto, identificándolo como alguien cercano a la guerrilla y supuesto beneficiario de la acción delictiva de la insurgencia.

Garzón ejerció como alcalde de Sumapaz localidad de Bogotá durante la administración de Andrés Pastrana Arango (1988-1990), e hizo trabajo social por encargo del Gobierno Nacional durante la administración de César Gaviria Trujillo (1990-1994), ingresa en medios de difusión nacional con su humor político en televisión colombiana, jugando un papel importante en los procesos de paz de la década del 90 como coordinador de traducción de la nueva Constitución a lenguas indígenas y de manera no oficial como asesor de comunicaciones de la presidencia.
Haciendo honor al legado, recopilamos algunas de sus icónicas frases memorables:
- «Hay algo que existe en los colombianos: no perdemos la esperanza de hacerlo cada vez mejor».
- “Los indígenas tradujeron el artículo 11 de la Constitución: ‘Nadie podrá llevar por encima de su corazón a nadie ni hacerle mal en su persona, aunque piense y diga diferente’. Si nos aprendemos este artículo, salvamos este país”.
- “Yo soy aburridísimo: creo en la vida, creo en los demás, creo que este cuento hay que lucharlo por la gente, creo en un país en paz, creo en la democracia, creo que lo que pasa es que estamos en malas manos, creo que esto tiene salvación”.
- “Si ustedes los jóvenes no asumen la dirección de su propio país, nadie va a venir a salvarlo.
¡Nadie!”.
- “El bienestar general es un compromiso de todos…
Todo lo que se hace debe estar encaminado al colectivo”.
- “Creo que si uno vive en este país tiene una tarea fundamental que es transformarlo”.
- “Yo propongo que, entre todos, echemos de pa’ atrás y busquemos las razones de por qué el país está como está”.
- “Me gustaría que lo que yo digo ahora valga para muchos años”.
- “Hermanos, hay que ponerse en la onda de transformar el país, de cambiarlo”.
- “Siempre es bueno salirse en lo mejor de la fiesta”.
Luis Carlos Galán Sarmiento, nació en Bucaramanga el 29 de septiembre de 1943 y muerto en Bogotá el 18 de agosto de 1989, hace 35 años, declarado delito de lesa humanidad por el Consejo de Estado por la sección tercera al confirmar un defectuoso funcionamiento del aparato judicial vinculado a una investigación penal por más de 10 años, punible de homicidio, lesiones personales con fines terroristas y concierto para delinquir por su magnicidio.

Galán fue un abogado, economista, pensador, periodista, educador, diplomático y político colombiano, fundador y líder del Nuevo Liberalismo. Muy joven ingresó a la política de la mano de su padrino político el expresidente Carlos Lleras Restrepo. Como político Galán fue senador por Cundinamarca y Santander, ministro novel de educación a la temprana edad de 26 años, concejal de Bogotá, y tres veces candidato a la presidencia de Colombia. En su tercer intento, se adhirió al liberalismo, luego de 9 años de independencia desde su movimiento. Pese a no haber ganado ninguna de estas elecciones, su figura política fue muy influyente durante los años 80 en Colombia. En 1989, en plena campaña para lograr una segura postulación a la presidencia como candidato único del liberalismo, y gozando de una popularidad inmensa, fue asesinado por sicarios que infiltraron su esquema de seguridad del DAS de Maza Márquez, por órdenes de Pablo Escobar e instigado por su rival político Alberto Santofimio. Su muerte es considerada un punto de inflexión en la historia del país, llegando a desembocar en la Constitución de 1991. Las citas más recordadas del fundador del Nuevo Liberalismo:
- “Por Colombia, siempre adelante, ni un paso atrás y lo que fuere menester sea”.
- “Colombia está dominada por una oligarquía política… que convirtió la administración del Estado en un botín que se reparte a pedazos”.
- “La justicia, como la libertad y la vida, tenemos que conquistarla todos los días. La lucha por estos ideales no termina nunca”.
- “El fenómeno del narcotráfico es una de las amenazas más terribles que existen contra la libertad y la justicia en el mundo”.
- “Los que compran votos atropellan la libertad política y generan violencia”.
- “La fuerza del pueblo está en la conciencia de sus derechos. En la conciencia de sus deberes. En la comprensión de que Colombia está iniciando otra época histórica, y que para que en verdad haya un salto cualitativo en la interpretación del país, en el conocimiento de sus realidades y posibilidades, todo colombiano tiene una tarea por cumplir. El más modesto de nuestros compatriotas, lo necesitamos en esta hora de cambio”.
- “En este momento sí que es claro que la Patria está por encima de los partidos”.
- “Compañeros, el viaje continua con la misma brújula, con el mismo destino, con una nave más grande”.
- “En estas nuevas circunstancias no podemos seguir viviendo como si fuéramos una nación a punto de perecer todos los días. Tantos problemas como los que padecemos, y tantas oportunidades como las que desperdiciamos nos obligan a cambiar”.
- “Cuarenta años de violencia casi continua, a veces volcánica, sanguinaria y generalizada (…) nos han enseñado que la intransigencia y el fanatismo solo conducen al dolor y la frustración”.
Sobre el Autor:


Columnas recientes
Busca Columnas Por Autor






Deja un comentario