Por: Jefferson Andrés Rodriguez


El respaldo popular de las dictaduras se pueden explicar en la ciencia política por la ética utilitarista o lo que denomino interés transaccional de un puesto de corbata, la humillación de un mercado que instrumentaliza el hambre en fidelidad política o el beneficio de la inversión pública en educación gratuita, pero que paga a sus profesionales de la peor manera llevando el talento al exilio, de un sistema de salud gratuito, pero que no pasa del primer nivel por su precario desarrollo en ciencia, innovación y tecnología, en un programa de vivienda ambicioso en todo el país a cambio de la suspensión de las garantías constitucionales de la libertad, la democracia y el derecho de la libertad de expresión, de no respetar la tiranía. Parafraseando al filósofo alemán Hegel ¿Por qué el esclavo le besa la mano de quien le domina? Es porque le da miedo pensar, porque le costaría la vida.
Se confirma las pruebas de las actas recogidas por la Mesa de la Unidad Democrática la “MUD” del fraude de las elecciones en Venezuela del 28 de julio, el mismo día que curiosamente se conmemora el natalicio del difunto sátrapa teniente coronel golpista, y, dictador constitucional Hugo Rafael Chávez Frías quien logro medidas autocráticas con el respaldo popular en los primeros años de gobierno, que siempre realizo en varias oportunidades campañas políticas vestido de militar y que despertó la peligrosa tentación militar de la vocación política, que a mi juicio es un grave error. Una frase que varios autores atribuyen a Simón Bolívar quizá explica el contexto de hoy de Venezuela; “Venezuela será un cuartel, la Nueva Granada (Colombia) una universidad y Quito (Ecuador) un convento”.
A partir de la constitución de 1999 se condujo a Venezuela al camino del hilo de la dictadura constitucional, siendo el primer hombre de este siglo XXI que ha acumulado mayor poder político, constitucional y de falsa de legitimidad a través de las leguleyadas en la historia del país de Venezuela en la persona de Hugo Chávez, teniendo como artífice, y redactor de la constitución a Nicolás Maduro dando facultades al presidente de la república de disolver el congreso, se acabó con la corte de justicia y condujo a la violación de la separación de poderes, el vacío de justicia fue llenado por el presidente de la república a través de un decreto en una comisión designada sin ningún escrúpulo por alguna afinidad de la dictadura constitucional en su trayectoria como miembros del partido político de gobierno. Los dictadores clásicos en la historia de Venezuela arreglaban una constitución y de le daban una apariencia democrática en el partidismo o falsas elecciones, preparando un traje a la medida para atornillarse en el poder y realizar una autocracia donde la oposición no puede vivir en el país, donde es perseguida, acosada judicialmente, encarcelada, torturada, exiliada y hasta asesinada en el nombre de Bolívar.
El sistema electoral venezolano funciona a través de lo que llaman la técnica biométrica de detección de huellas. Estas maquinas son las que se encargan de registrar los votos del electorado, en el año 2017, la empresa tecnológica Smartmatic, la cual había ofrecido su tecnología al gobierno venezolano, informo del enorme fraude que se habría perpetrado en las elecciones de la Asamblea, en 2017 y decidió dejar de ofrecer sus servicios con el cierre de operaciones en Venezuela, demandando a la dictadura constitucional de Nicolas Maduro. En el 2020, poco antes de las elecciones del 6 de diciembre del mismo año, un incendio consumió y destruyo el 95% del equipo electoral de Smartmatic en poder de la dictadura constitucional de Venezuela en la nefasta presidencia del CNE de Tibisay Lucena. La empresa ExCle, que ya trabajaba para el Consejo Nacional Electoral (CNE) fue la que se encargo de proveer sus nuevas maquinas para las futuras elecciones. El modelo de EC-21 utilizado en estas últimas elecciones.
El fraude cantado y anunciado por la cantidad de venezolanos que no pudieron inscribirse o que les cambiaron sitios de inscripción, todas las personas que están en la diáspora, a quienes solo en una mínima proporción les permitieron votar, es decir ya había pruebas del fraude, pero ni eso le sirvió al gobierno y candidato presidente con todo su abuso de poder para aplastar el favoritismo avasallante de la oposición.
Hecha trizas la credibilidad y la transparencia del sistema electoral por la cual se podría resolverse rápidamente con la publicación de las actas y pesar de esto, al día de hoy no se ha hecho a la altura que el pueblo de Venezuela lo exige y lo merece. Que se publique las actas con acceso primero por regiones, después por colegios electorales, centros electorales y después mesa a mesa, de tal manera se puede verificar el resultado voto a voto en un reconteo. No hay ninguna prueba que sustente la elección de Nicolas Maduro.
La actitud del CNE de declarar como presidente a Nicolas Maduro sin haber mostrado ningún acta, es la primera vez que sucede en los 25 años del chavismo. En el 2013, cuando gano Nicolas Maduro, en unas elecciones en las que gano por un margen muy apretado al candidato de la oposición, que en ese momento era Enrique Capriles, las actas fueron reveladas y publicadas después de 5 horas.
Vale la pena mencionar la trayectoria partidista afín de la dictadura constitucional de Tibisay Lucena, y, del hoy presidente del CNE Elvis Amoroso; quien realizo el pronunciamiento electoral a las 12 de la noche hora de Caracas, luego de horas y horas de espera. La promesa electoral de presentar las actas electorales en las próximas horas paradójicamente no se ha complido, pero estas actas aparecieron por primera vez en la página web que puso a servicio de los venezolanos de oposición, el comando de unidad que dirige María Corina Machado, informándole al mundo y al país que el 74% de las actas escrutadas podía informar ya que el presidente electo de Venezuela era Edmundo Gonzales Urrutia.
El Centro Carter le ha pedido al Gobierno de Nicolas Maduro que revele la publicación de estas actas y que, de inicio a un reconteo de los votos, esta petición de auditaría no ha sido respondidas ni por el CNE, ni por el presidente Nicolas Maduro. La preocupación de la comunidad internacional por la transparencia de los resultados y el maltrato del gobierno al pueblo es la noticia que ocupa al mundo.
El fiscal general de la República de Venezuela, un personaje oscuro chavista, exgobernador del estado Anzoátegui y exdiputado de la asamblea nacional, y, miembro activo del Partido Socialista Unido de Venezuela; Tarek William Saab da una declaración al país en que, según él, ocurrió un intento de hackeo y lo ubicaba geográficamente en Macedonia del Norte y rápidamente en su oratoria señalaba una responsabilidad política de Leopoldo López, Lester Toledo y María Corina Machado. Describiendo la dictadura constitucional, el régimen autoritario, absolutista y la ausencia de separación de poderes en Venezuela.
Hay en Venezuela un enorme descontento y que se ha expresado en muchos lugares de ese país en manifestantes, sobre todo provenientes de los barrios más populares como Petare, la Vega, Catia, o como el 23 de enero, también fuera de Caracas como en Valencia o Aragua, reconocidos por haber sido profundamente chavistas y que ya hoy no lo son. Ha salido el pueblo a mostrar su indignación con la falta de claridad y transparencia, en muchos lugares se derribaron estatuas de Hugo Chávez, el padre de la revolución bolivariana que lleva 25 años en el poder.
Las voces del silencio de la república, la libertad y la democracia en México, Brasil y Colombia se suman en el respaldo del fraude y la manipulación electoral, estos son los países ponentes de la denominada corriente del socialismo del siglo XXI en América latina.
Pero el orgullo de los venezolanos está lejos del pesimismo y hoy tiene una líder espiritual, de esperanza María Corina Machado la llamada dama de hierro.

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