Por: Orlando Guillen


¡Ah, «I Love Rock ‘n’ Roll»! ¿Qué podemos decir de esta joya del rock que no se haya dicho ya? Desde su icónica introducción de guitarra hasta la actitud desenfadada de Joan Jett, este himno ha dejado una marca indeleble en la historia del rock. Pero, como todo buen clásico, su historia va más allá de los acordes y la letra pegajosa. Vamos a desenterrar los orígenes de este temazo y descubrir cómo se convirtió en el grito de guerra de toda una generación de amantes del rock.
Todo comenzó con una banda llamada Arrows, que originalmente grabó «I Love Rock ‘n’ Roll» en 1975. Escrito por los miembros de la banda Alan Merrill y Jake Hooker, el tema tenía un estilo más suave, menos agresivo que la versión que todos conocemos. La canción nació de una respuesta al hit de los Rolling Stones «It’s Only Rock ‘n Roll (But I Like It)», y fue una oda al amor por la música rock. Pero fue Joan Jett quien le dio una nueva vida y la llevó al estrellato.
Jett, una figura icónica del punk rock y el hard rock, descubrió la canción mientras estaba de gira en Inglaterra con su primera banda, The Runaways. En 1979, decidió grabar una versión de «I Love Rock ‘n’ Roll» con los Sex Pistols Steve Jones y Paul Cook. Sin embargo, esa grabación nunca se lanzó oficialmente. Dos años después, con su nueva banda, The Blackhearts, Jett volvió al estudio y creó la versión que todos conocemos hoy. Con una energía inigualable y una producción impecable, la canción se transformó en un himno de rebeldía y celebración del rock.
La versión de Joan Jett & The Blackhearts, lanzada en 1981, capturó la esencia de la era. Con un riff de guitarra inolvidable, un ritmo contagioso y la voz poderosa de Jett, la canción se convirtió rápidamente en un éxito mundial. Llegó al número uno en el Billboard Hot 100 y se mantuvo allí durante siete semanas. La interpretación de Jett es la de una rockera feroz, y la letra, que habla de la emoción de escuchar una canción de rock en una jukebox, es un homenaje simple pero apasionado al poder de la música.

Pero este clásico no es solo una canción; es un símbolo de la actitud punk-rock y del espíritu rebelde de los años 80. Joan Jett, con su estilo distintivo y su voz ronca, desafió las normas de la época y se convirtió en una de las pocas mujeres en el frente del rock duro. La canción no solo es un himno para los fans del rock, sino también un grito de empoderamiento para muchas mujeres jóvenes que veían en Jett un modelo a seguir.
El éxito de «I Love Rock ‘n’ Roll» ayudó a establecer a Joan Jett como una de las figuras más influyentes del rock. Su estilo, que mezcla la dureza del punk con la accesibilidad del pop, ha inspirado a innumerables artistas a lo largo de los años. La canción ha sido versionada por muchos, pero la interpretación de Jett sigue siendo la definitiva. Además, su legado ha sido cementado en la cultura popular, apareciendo en películas, programas de televisión y videojuegos, convirtiéndose en una referencia constante cuando se habla del espíritu indomable del rock ‘n’ roll.

La combinación de riffs pegadizos, actitud desafiante y un mensaje simple pero efectivo sobre el amor por la música, hizo de «I Love Rock ‘n’ Roll» un clásico instantáneo. Es una canción que encapsula la esencia del rock: libertad, diversión y una pizca de rebelión. A través de los años, ha mantenido su relevancia y sigue siendo un pilar en la lista de reproducción de cualquier amante del rock.
Así que, amigos del rock, nos despedimos por ahora. Nos vemos la próxima semana con otro himno de la música rock y la historia detrás de estas icónicas canciones. ¡Mantengan el volumen alto y el espíritu rebelde! ¡Hasta la próxima!

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