METALÓPOLIS: Capítulo IV – Depresive Suicidal Black Metal

Por: Andrés Figueroa

Para hablar de este subgénero del black metal, debemos comprender que nos estamos adentrando en uno de los subgéneros más controvertidos y difíciles de entender. Surgido a finales de los años 90, este género se enfoca en temas emocionales y oscuros, explorando aspectos relacionados generalmente con la tristeza, desesperación, depresión, autolesión, suicidios y muerte. Se distingue por su sonido melancólico y crudo, ritmos lentos y voces guturales, con gritos que representan las más horribles agonías. Las letras pueden ser introspectivas y hasta filosóficas, reflejando a menudo las luchas internas y el sufrimiento psicológico.

Es una variante más melancólica y emocionalmente intensa del black metal, que busca transmitir una profunda sensación de tristeza y desesperanza. Sin embargo, algunos seguidores consideran al DSBM una tabla de salvación en sus vidas vacías e incomprendidas, encontrando en sus letras un sentimiento de no estar solos y de cómo otros luchan contra los mismos demonios y enfrentan situaciones similares.

Musicalmente, el DSBM se puede descomponer en cuatro aspectos fundamentales:

Temática lírica: Las letras abordan temas como la desesperación, la soledad, el dolor emocional y el suicidio. Este último no se presenta como un fin, sino como un aspecto dentro de la dinámica de la vida, afectando tanto a quien lo comete como a sus allegados.

Estilo vocal: Es una de las principales características del género, diseñado para conectar y transmitir sentimientos de dolor y sufrimiento emocional. Los principales recursos vocales incluyen gritos agónicos y desgarradores que evocan desesperación y dolor, siendo más emocionales y menos controlados que en otros géneros del metal. También se usan lamentos y susurros que añaden una capa de vulnerabilidad y fragilidad, y en ocasiones, voces limpias oscuras y sombrías con una fuerte carga emocional. Además, ecos y reverberaciones contribuyen a una atmósfera fantasmagórica y nebulosa.

Instrumentalización: Similar a la del black metal tradicional, en el DSBM prevalecen temas más lentos y atmosféricos, menos agresivos, que buscan generar en el oyente una presión en el pecho, invitándolo a cuestionar sus sentimientos más profundos y oscuros. Las bandas recrean la crudeza y la falta de pulido en sus producciones, manteniendo la estética del black metal en todo sentido.

Entre las principales bandas de DSBM se encuentran:

Shining: Banda sueca formada en 1996, conocida por su enfoque en temas de autolesiones y suicidio.

Xasthur: Proyecto estadounidense de black metal dirigido por Scott Conner «Malefic», creado en 1995, con música sombría y letras centradas en la desesperación y el aislamiento.

Silencer: Banda sueca famosa por su álbum «Death – Pierce Me», conocido por sus vocales extremadamente angustiados y su temática de autodestrucción.

Lifelover: Banda sueca que mezcla elementos de black metal con otros géneros para crear una atmósfera depresiva y nihilista, con letras que abordan temas de misantropía y autodesprecio.

Personalmente, he estado escuchando a Nocturnal Depression, una banda que mantiene su nivel tanto en vivo como en estudio. Sus letras son conmovedoras y complejas, representando un gran desafío para el oyente. Recomendada.

En un mundo que habla de coger, plata, carros y beber como pez, el DSBM destaca la importancia de explorar introspectivamente los sentimientos tabú del ser humano. En una sociedad donde se espera que TIENES que ser feliz, el DSBM nos dice que hay bondad en el dolor, en el sufrimiento, en la soledad y en la muerte. Nos muestra que todos los sentimientos, experiencias y estados de la conciencia y la mente nos hacen humanos, demostrando que estamos vivos y que, finalmente, la muerte no es más que una consecuencia de ello.


Sobre el Autor:

Deja un comentario

BUSCA LAS COLUMNAS POR CATEGORÍA

Deja un comentario