JUAN FERNANDO CRISTO: EL CAMALEÓN QUE AHORA ES PETRISTA

Por: Pretérito Perfecto

A veces, los que somos nuevos en las cosas políticas debemos aprender de los que tienen experiencia. Pero Juan Fernando Cristo nos da cátedra de lo que no debemos hacer para no ser repudiados por la gente de bien y lapidados en las urnas.

Comencemos por desglosar el significado de política. La primera definición que abordaremos es: “entiéndase la Política como ciencia y arte de gobernar que trata de la organización y administración de un Estado en asuntos e intereses”. Otra puede ser esta: “Definida como el conjunto de decisiones y medidas tomadas por determinados grupos que detentan el poder, en pos de organizar una sociedad”. En ambos enunciados aparecen los verbos activos: Organizar, Administrar y Decidir, pero para Juanfer estos tres verbos nunca han sido sus premisas. Desde su paso por el Congreso de la República, con su única victoria que mostrar, la Ley de Víctimas, nos ha salido más caro mantenerlo por los más de 20 años que vive de la política. Así que describiremos en este artículo los tres hechos más execrables de este político nortesantandereano.

Llevaba cuatro años alejado del poder legislativo, siendo Ministro del Interior en el gobierno Santos. Logró hacer parte de la consulta presidencial del partido liberal en el 2018, cometiendo su partido el peor caso de misoginia y violencia política contra la mujer, no dejando participar en dicha consulta a Viviane Morales, siendo ésta excluida con el visto bueno del director de esa colectividad, César Gaviria. Dicha consulta nos costó a los colombianos cuarenta mil millones de pesos, solo lograron 690.435 votos, ganando Humberto de la Calle por solo 40.881 votos de diferencia sobre Juanfer, resultado que era evidente ya que a dicha colectividad las urnas en las elecciones presidenciales a sus candidatos los vomita.

Juanfer nos hizo gastar 40.000 millones de pesos en nombre de la Democracia, cuando se sabía que son una minoría y que su masa votante solo camina donde haya una transacción de recibir algo a cambio. En ese entonces, Juanfer el Camaleón no era petrista, era santista. En primera vuelta presidencial, su candidato no recibió el apoyo de sus votantes, obteniendo solo 30.493 votos de los 324.777 votos que había sacado en la consulta. Luego, en segunda vuelta, nos dimos cuenta de dónde fueron a parar esos votos, pues Juanfer solo pone las fichas donde hay ganador, y con la orden de César Gaviria, fueron a apoyar a Iván Duque. En ese entonces, Juanfer votaba en contra de Petro.

Así que era muy mal visto que Duque le hubiese dado algún ministerio o algún cargo a Juanfer, este siendo de la facción de Santos, aunque lo hubiese apoyado. Según el paradigma del recién elegido presidente, Santos era el que traicionó a Uribe. Por tanto, en ese cuatrienio, este señor se mantuvo bajo perfil, analizando el panorama y como buen ajedrecista, saber dónde movía sus peones y sus alfiles según sus intereses.

Así, Juanfer, especialista engañabobos, en junio del 2021 formó parte de la Coalición Centro Esperanza, con su Grupo Significativo de Ciudadanos En Marcha. Según sus postulados, a la fecha era que Colombia no necesitaba moverse ni a la izquierda ni a la derecha, sino más al centro. Por tanto, convergió con partidos como la Alianza Social Indígena, Partido Verde de Sergio Fajardo, y Nuevo Liberalismo de Juan Manuel Galán, codeándose con personas de buena fe como el exsenador Jorge Enrique Robledo y su excompañero al que no apoyó en las urnas, Humberto de la Calle Lombana. En este entonces, Juanfer el camaleón no era ni petrista ni uribista, era de centro. Al ver que la coalición Centro Esperanza no fue elegida para ir a segunda vuelta, sorprendió con unas declaraciones a 15 días de las elecciones: “que votaría por Gustavo Petro en segunda vuelta”. Lo anterior no sorprendió a nadie, pues aunque César Gaviria se mantuvo al margen, Juanfer hizo los acercamientos con el candidato favorito en las encuestas, donde a cambio de apoyo, Petro le garantizaría los privilegios a la cúpula Liberal. Para estos días, ya Juanfer era petrista, y desde su cuenta en la plataforma X, posteó un comunicado donde anunciaba que su movimiento En Marcha apoyaba a Gustavo Petro a la presidencia, añadiendo: “Los últimos 15 años de mi vida los he dedicado a luchar por la paz, los derechos de las víctimas y la profunda reforma al sistema político y electoral”. Dicha publicación fue retuiteada por el mismo Gustavo Petro dándole gracias.


Como pago por su apoyo, en septiembre del 2022 el presidente Gustavo Petro nombró a su hermano, Carlos Alberto Cristo Bustos, como miembro principal del Gobierno Nacional en la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Cúcuta. Aunque le tocó esperar un poco, el lunes 8 de julio del 2024 fue posesionado por el mismo Gustavo Petro como ministro del Interior, el cual al aceptar dicha posesión le proporcionó un abrazo enorme a Petro, como cuando alguien le paga a uno un dinero que necesitaba para el momento, ya que eran dos años viviendo de los ahorritos y pues así no aguanta.

Como tercer hecho de este rufián, una vez terminadas las elecciones del 2022, por haber participado en la coalición Centro Esperanza y a través de una estratagema y con la ayuda del Consejo Nacional Electoral, logró que se le diera personería a su GSC En Marcha por medio de la Resolución 1929 del 8 de marzo del 2023, convirtiéndose en partido político. Luego, el 9 de mayo del 2024, por una demanda de una ciudadana llamada Ximena Echavarría Cardona, el Consejo de Estado, Sección Quinta de lo Contencioso Administrativo, declaró nulidad sobre dicha resolución, dejando al partido sin personería jurídica, y demostrando que no postuló candidatos al Congreso por ese GSC dentro de esa coalición, requisito sine qua non para poder así convertirse en partido político.

Por eso, este nombramiento de Petro le llegó como anillo al dedo al camaleón Juan Fernando Cristo, que ahora es petrista y mañana será de quien ostente el poder.

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