Por: John Jairo Gelvis Vargas


Para continuar, seguiremos hablando de este entramado de corrupción que a veces pasa desapercibido por cortinas de humo como son la constituyente o las reformas pensional, de salud y de educación. Toda la responsabilidad del robo de la UNGRD se la echamos a Sneyder Pinilla y a Olmedo López. No nos preguntamos quiénes son los empresarios de bien que se ganaron la contratación. Hoy vamos a hablar de ese personaje oscuro que vive en un hermoso departamento de Colombia, hijo de una hermosa ciudad como es Pasto, que lamentablemente su alias es por la ciudad en que nació. Ese hombre emprendedor que a punta de cuy y de sabor pudo llegar a la UNGRD para quedarse con la contratación de los carrotanques de agua. Su nombre es Luis Eduardo López Rosero, este hombre de 50 años que ha trabajado los últimos 15 años con la UNGRD, desde la época del director que es de nuestra región, Carlos Iván Márquez, hombre que resaltamos que salió con una buena imagen de esa entidad y tiene una hoja de vida intachable, pero que le abrió las puertas a esta persona perversa a la contratación pública. Este hombre, Luis Eduardo, querido en Pasto pero ahora odiado por todos los colombianos, participó con la empresa LUKET SAS para los carrotanques de agua. Además, ya estaba imputado en la Contraloría General de la Nación por sobrecostos en las ayudas humanitarias del COVID-19. Este hombre, que también anda buscando el principio de oportunidad, dice que fue robado en su casa y que se llevaron las cajas fuertes donde estaban documentos importantes para aportar a la investigación.

Este hombre de múltiples empresas, con su empresa Impoamericana Roger S.A.S., se quedó con el contrato de los 40 carrotanques de agua para repartir agua a lugares alejados de La Guajira. El escándalo empezó porque esos carrotanques, además de tener sobrecostos, no tenían la póliza, no eran adecuados para el terreno de La Guajira y no tenían ni quién los manejara. Supuestamente, los iba a manejar el ejército o los bomberos de La Guajira. Ahora, el problema de esos carrotanques, que están varados hace 4 meses en las bodegas del ejército, es que se están volviendo un detrimento patrimonial para el país. Metieron a un joven de 26 años como representante legal, de profesión veterinario, joven que no se dio cuenta de que le acabaron su vida profesional al estar incluido en la lista de cabecillas de los carrotanques de agua. Cuando inició, la empresa se llamaba Comercializadora Agrodomínguez S.A.S. en 2017. Su capital inicial fue de $5 millones de pesos en 2017, en 2019 fue de $50 millones de pesos, en 2022 fue de $726 millones de pesos y en 2023 de $207 millones de pesos. Según se pudo establecer, las actividades económicas que tiene registradas la empresa ante la Cámara de Comercio son el comercio al por mayor de materiales de construcción, artículos de ferretería, pinturas, productos de vidrio, equipo y materiales de fontanería y calefacción; el comercio al por mayor de productos alimenticios; otras actividades especializadas para la construcción de edificios y obras de ingeniería civil; así como el comercio al por mayor de otros productos.

Las preguntas más sinceras: ¿cómo acabará este circo mediático? ¿El fiscal hará algo para perseguir a los de su mismo combo? ¿O esto pasará como todos los casos de corrupción en el país, en el olvido de las personas? Estamos en el país del sagrado rostro, en el país de las maravillas, donde la corrupción, sea de derecha o de izquierda, supera la realidad. Esa frase sobrepasa los multiversos de Marvel y de DC Comics, esa frase que es normal en las novelas y en los programas colombianos, que dice “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”. Siempre vamos a quedar cortos de palabras y acciones en uno de los casos más sonados de corrupción del país, del primer presidente de izquierda, y ya los Petristas dicen que el presidente no es de izquierda, es progresista. Sueñan con regresar fuertemente en el 2026, donde uno se plantea: ¿será que regresarán al poder? ¿Serán capaces de mantenerse en el poder con todos sus problemas de corrupción? ¿Y qué pasará con el fuego amigo que viven en guerra incesante contra ellos mismos, como buen hogar disfuncional?.

Por otro lado, esta semana, alias El Pastuso por fin se hizo el principio de oportunidad con la fiscalía, en el cual este empresario quedó en devolver al país. La propuesta de preacuerdo que Luis Eduardo López, “El Pastuso”, hizo a la Fiscalía General de la Nación por la corrupción de los 40 carrotanques en la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres (UNGRD). Además de aceptar cargos, promete devolver más de $4 mil millones y pagar 4 años de prisión. Que me parece irrisorio para este escándalo, y dirán: aunque sea, recuperamos $4 mil millones, pero el robo es de un billón y van a pagar $4 mil millones de pesos a cuotas y sin interés, como debería ser, por el robo percibido con el dinero público de los colombianos con más necesidades, que son los niños, niñas y adolescentes de La Guajira.


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