Por: Pretérito Perfecto

Son tan importantes en cada vida de todos los seres pensantes, la mente la conciencia y el pensamiento, ya que estas tres definen donde se está y hacia donde se quiere llegar, la mente por procesar la información que le proveemos, la conciencia que establece el conjunto de valores que nos ayuda a discernir entre lo que quiero y lo que necesito, y los pensamientos la forma en que nuestro intuito persona tiene para crear su realidad de acuerdo a la escala de valores aportada por la conciencia.
De ahí el adagio popular que reza, que no hay mejor almohada que una conciencia tranquila, aunque esto solo aplica para personas de bien, ya que los mitómanos, los rufianes y los sátrapas que abundan en nuestra realidad nacional, carecen de esta función, ejemplo la persona de bien, cuando comete alguna contravención no gravosa su conciencia lo acusa y hasta que no restituye el daño no puede estar en paz consigo mismo, mientras que personajes de cuello blanco, que se enriquecen a costas de los pobres, de los enfermos y de las futuras generaciones, duermen sus 8 horas como bebés, porque para ellos el mundo gira alrededor de sus intereses y lo demás no cuenta.

Por no saber el funcionamiento y cómo manejar de forma óptima estas tres, la mayoría de los seres humanos desperdiciamos años fabulosos por caer en la encrucijada en la que nos tiene el mundo el entorno y el contexto, que rigen la conducta de la mayoría de los seres humanos, conocido como lo socialmente correcto, por eso hoy más que nunca debemos tener claro que la mente es la unidad de procesamiento más sofisticada del planeta, donde solo procesa lo que nos permitamos almacenar, es allí donde una frase de Job (personaje de la literatura hebrea) decía: “lo que más temí, me sobrevino”, por qué si analizamos desde el enfoque del autor, si me lleno de malos pensamientos nutridos por el pesimismo y la derrota, eso me sobreviene, así que la idea sería llenarme de todo lo contrario a lo que temo, para que eso me sobrevenga, luego aparece una filosofía llamada la Ley de la Atracción, donde podemos con nuestros pensamientos y emociones el poder de atraer lo que anhelamos como fruto de esta ley, concluimos que ambas tiene un común denominador, que lo que rige el día a día la conducta de los seres humanos es lo que dictan la calidad de pensamientos que este posee.
Ahora aparece una frase de Salomón que reza: “Porque cuál es su pensamiento en su corazón, tal es él”, estableciendo que nada en la vida es por arte del azar, y aunque algunos cuenten con más suerte que otros, define sus avances y logros la calidad de pensamientos que este tiene, de esta particularidad de los seres humanos se han aprovechado las religiones, las plataformas de contenido explícito y por supuesto las empresas de apuestas ya sea de forma convencional o las más sofisticadas en plataformas digitales, las primeras porque han encontrado una fuente inagotables de recursos donde por medio de la PNL (programación Neuro-Lingüística) han sembrado en mentes poderosas y dotadas de capacidad para crear soluciones, el creer que la ayuda le vendrá del cielo y que todo lo hará el destinatario de su devoción, hundiéndolos en un mar de desaciertos y desesperación, donde por medio de ofrendas especiales pueden lograr avances en su vida de por sí ya triste y estancada, los segundos porque han desdibujado la Concepción de la sexualidad como un medio de fundirse con su ser amado con fines de procreación, solidaridad y cooperación y han ahondado en estos los instinto más básicos solo prestablecidos en el reino animal, no aplicables a nosotros los pensantes, y los últimos por que han propagado el pensamiento de que su suerte se puede materializar solo por medio de las apuestas, aunque estas sean solo un sofisma de distracción, ya que la mayoría de ellos habiendo ganado siguen siendo igual de pobres como antes de ganar, pero que creyendo en esta premisa se les va la vida añorando y no logrando nada.

En suma, querido lector, está en tus manos construir la calidad de pensamientos que dejas alojar en tu mente, y solo saber que el autor y constructor de tu día a día eres tú, y aunque el mundo al parecer va mal, la naturaleza nos enseña cada día que esta equilibrada y se renueva, y aunque no tiene conciencia actúa como si nunca se fuera a extinguir. Extracto este fragmento de una entrevista realizada al actor Rober De Niro, a sus 80 años, quien nos resume su vivencia y su consejo a la generación actual:
“Solo mantén la calma cuando las cosas vayan bien, mantente tranquilo, no creas que estas en la cima del mundo, siempre tienes que ser cauteloso. Por que lo he visto, he visto gente venir, he visto a gente irse, los he visto venir los he visto irse, tienes que estar tranquilo, solo toma lo que es bueno en tu vida y sigue adelante con cautela y cuidado y agradece a Dios que tienes eso, simplemente es muy importante no agrandarse demasiado cuando crees que lo sabes todo, eso no es real, nadie es imprescindible”
Y aunque este personaje no fue escritor, ni filósofo, nos resume en base a sus vivencias un consejo que nos ayudara a ser cautelosos, a valorar los pequeños detalles que nos da la vida para no insistir en tomar el camino que nos llevara a la nada, vive y ten fe en tu proyecto de vida, disfruta a tus seres queridos y no te detengas a esperar que las cosas buenas pasen, pues el tiempo lleva prisa y no para, y que aunque estamos de paso en esta dimensión, sí podemos ser felices y alcanzar la plenitud simplemente siendo cautelosos y ser consecuentes con nuestros pensamientos, por que aunque puedas engañar al mundo entero a tu conciencia jamás, así que depende de ti si son tus aliados o tu rivales.

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