DOS VECES MUERE UNO

Por: Jorge Enrique Meza

Era una gota, que rodaba
Sin detenerse sobre su mejilla.
Contempló su cuerpo desnudo,
Maltratado y sucio, ¡putrefacto!
Y en seguida un río la recorrió.

No pudo contener su llanto
Era tanta su tristeza
Que al mirarse al espejo,
Veía su rostro muerto

La noche manoseó su cuerpo,
Llenó su cara de estiércol,
Mientras un líquido blanco
Rodó por ella, haciéndole sucia.

A la madrugada no se soportó
Combinó su vino con cicuta,
Mientras maldecía a ese cobarde,
Que le ultrajó en aquella noche,
Y al radiar el sol su cuerpo iba cayendo.

Esa noche nadie notó su ausencia
Solo ese jovencillo que la esperaba
Detrás del árbol a que escapase,
Espero allí a que ella llegará,
Mas debió irse pues ella no asistió.

Al amanecer vio una procesión por la calle
Y cuando el joven vio aquel féretro,
Liberó su alma en llanto
Y sin preguntarse dos veces
partió con ella.

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Una respuesta a “DOS VECES MUERE UNO”

  1. Avatar de Briyith Guerrero
    Briyith Guerrero

    Jorge que bien te sale la poesia, divina.

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