Por: María Victoria Osorio Ardila
Iguales y diferentes a la vez
A veces o siempre similares
¡Qué más da!
Lo que importa son los años, el tiempo
los caminos que nos unen
la sangre que nos ata
los lazos que amarran tu corazón al mío
No existe mar, ni distancia, ni nubes,
ni montañas que interrumpan nuestro destino
somos dos gotas de agua
Te veo, te siento, te extraño,
te amo, como se ama la flor y
se besa a una hija que va creciendo
Crecemos en simultáneo,
tu subes por la escalera,
mientras yo voy bajando
yo te acompaño
y tú me amparas
Desde mi horizonte te veo y
sigues siendo como una gota de agua
Con menos o más edad,
siempre te siento en mi ser
Andar contigo
Naufragar en tu pensamiento
Descubrir tu sendero
Respirar a tu lado
Esperar el murmullo de tu voz
Amar la bella mujer que eres.
Eso es vivir, como dos gotas de agua
cerca o lejos, en el norte o en el sur
si miras tu reflejo en el espejo
pronto encontraras mis ojos
Mis ojos que no se cansan de verte
los mismos que te contemplan,
desde hace 8760 días
y contando.
Sobre la autora:
Busca columnas por autor
Deja un comentario