FUIMOS CUATRO Y NO SOMOS NINGUNO

Por: William Jiménez

Que difícil es entender a la vida,
pasa drásticamente sin ni siquiera avisar,
Dejando la cama sin descansar.

Nuevamente me despierto en los brazos de otra alma,
tratando de apagar lo que dejaste por amar.

Sanando las heridas que un día prometiste reparar,
Cesante fue el murmullo que un día te tope,
en los brazos de otro hombre no te imagine.

Dime quien es el que te roba tus sonrisas,
pregúntale a él, si te hace feliz en la cama,
dile a el que se siente tener el amor de mi vida.

Teniamos planeado comernos al mundo lentamente,
Mientras deseábamos vivir eternamente, aunado al otro,
Mientras nuestras almas exploraban un largo amanecer.

Que descarado fue restregarme tu felicidad,
mientras yo me ahogaba en mis penurias,
mientras tanto el tiempo te remplazaba
cada vez mas de mi
cada vez más sin ti .


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