Por: Andrea Estefanía Cuero

A ti universo de emociones encontradas,
Abrazo tu alma solitaria, llena de heridas pasadas.
Tu silencio, tu dulzura, tu inocencia pura,
En un mundo cruel y desmedido, encuentras su cura.
En cada paso que das, en cada lucha incansable,
Abrazo tu valentía, tu espíritu inquebrantable.
Tus sueños infinitos, como estrellas en el firmamento,
Guiándote hacia un destino de amor y contento.
En los recovecos de tu ser, anhelos escondidos,
Abrazo tus deseos, tus anhelos no contados y perdidos.
En cada latido de tu corazón, palpita la esperanza,
La fe en el amor que trasciende cualquier bonanza.
En medio de odios y rencores, tú mantienes la fe,
Abrazo tu convicción en el amor, como un faro que no cede.
En el olvido de los que hablan y callan sin cesar,
Tu voz resuena con fuerza, dispuesta a luchar.
Tu alma solitaria brilla en medio de la oscuridad,
Abrazo tu resiliencia, tu luz en la adversidad.
En cada paso que das, en cada obstáculo vencido,
Tu esencia se fortalece, tu ser se ha enriquecido.
En el lienzo de tu vida, pintas con colores vibrantes,
Abrazo tus momentos, tus experiencias fascinantes.
Eres un poema viviente, una melodía en cada palabra,
Tu existencia es un regalo, una joya que se deslumbra.
En cada lágrima derramada, encuentro tu fortaleza,
Abrazo tus cicatrices, tus heridas que sanan con belleza.
Eres un faro de amor en medio de la tormenta,
Guiando a otros corazones hacia la calma y la paz que alimenta.
Tu amor incondicional, tu compasión sin medida,
Abrazo tu generosidad, tu entrega desprendida.
Eres un faro de esperanza, un ejemplo a seguir,
En medio del caos, tu luz siempre a relucir.
Abrazo tu alma solitaria, valorando cada parte,
Eres un ser único, un tesoro de gran arte.
En tu silencio, encuentro la sabiduría más profunda,
En tu dulzura, la ternura que al mundo inunda.
Tu inocencia, un recordatorio de la pureza perdida,
En un mundo desmedido, donde la bondad a veces se olvida.
Tu lucha incansable, un ejemplo de perseverancia,
Tu fuerza interior es una llama que nunca se cansa.
Tus sueños infinitos, como estrellas en el horizonte,
Abrazo tus anhelos, tus metas que desafían el monte.
Que nunca se apague la llama que llevas dentro,
Sigue persiguiendo tus sueños, cada uno más intenso.
En medio del olvido, de aquellos que no te ven,
Abrazo tu presencia, tu esencia que todo lo contiene.
No te desanimes ante los que hablan y callan,
Tu voz tiene poder, tu mensaje no se amuralla.
Eres un poema largo y profundo, en cada verso,
Una melodía que se entrelaza en el universo.
Abrazo tu ser completo, tus luces y sombras,
Eres un ser único, lleno de maravillas sobras.
En cada letra, en cada palabra que te define,
Abrazo tu existencia, tu esencia que nunca declina.
Eres la prueba viva de que el amor siempre prevalece,
En medio de un mundo cruel y desmedido, tú floreces.
Abrazo tu alma solitaria, tu ser valiente y audaz,
Eres un faro de luz en medio de la oscuridad voraz.
Sigue abrazando tu esencia, tu verdad inquebrantable,
Eres un poema eterno, un canto inolvidable.

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