JP EL ESQUIZOFRÉNICO.

Por: Pretérito Perfecto

Realizamos un reconocimiento a tantos seres humanos alrededor del mundo que padecen este trastorno, a los familiares nuestra solidaridad y respeto, pero en este caso el Señor Jonathan Ferney Pulido Hernández ha desarrollado dicha patología no en su mente, pero sí en su personalidad, ya que se ha abrogado ser el custodio de la verdad, y con sus contradicciones en sus posturas políticas le han llevado a ser considerado por varios críticos como la Señorita Laura del Congreso, donde ha venido a llenar el vacío dejado por el Perro Rabioso del Uribismo Carlos Felipe Mejía, ya que en ausencia de este, JP Hernández se ha encargado de inundar con su delirante tono discursivo y su timbre de voz desafiante las instalaciones del Capitolio Nacional. Episodios como el protagonizado con el exsenador Roy Barreras y el más reciente, como cuando la Chilindrina acusaba al Chavo, protagonizado con la Senadora María José Pizarro, donde le acusaba de llamarlo perro rabioso, este último hecho le llevó al Partido Verde a estudiar alguna sanción contra JP, pero como este partido está en sus peores momentos no pueden perder el caudal electoral del gritón que fue de 189,291, siendo el tercer senador electo con más votos en las pasadas elecciones parlamentarias.

Así que podemos ver a este esquizofrénico en los diferentes debates e intervenciones superfluas, las mismas aprovechadas por su community manager para mover las emociones, ya que le copió a la izquierda el declararse antiuribista, pero como el mandato de Petro es un desastre, ahora también se declara antipetrista, solo con el fin de obtener réditos de ambos bandos. Dicha contradicción y actitud gelatinosa pero cargadas de gritos, insultos y supuestos le han permitido viralizar su contenido en sus redes sociales, declarándose como el único que ve lo que los demás senadores no ven, donde no propone nada, solo critica y se queja, declarándose opositor del gobierno que por su bipolaridad terminó apoyando en las elecciones del 2022.

JP se posiciona como senador con tan solo 30 años, lo que le permitió hacer parte de la comisión primera, y su primera hazaña fue lograr un debate de control político a siete funcionarios del gabinete del presidente Duque en julio del 2022, por el escándalo de los recursos de la paz donde denunciaba presunta corrupción. De ahí en adelante, esa palabra se convirtió en su cliché, “presunto”, “presuntamente”. En el debate donde sacaría a relucir su inexperiencia y su mente vana fue en el debate donde intervino vociferando su oposición a la decisión del gobierno Petro de grabar con IVA las bebidas azucaradas y los alimentos ultraprocesados, donde hizo un gran descubrimiento sobre el mercado que hacían para la familia presidencial. Se desparramó en éxtasis casi orgásmico con estas palabras: “Se me ocurrió a mí con mi equipo, preguntarle al Departamento Administrativo de Presidencia qué es lo que come el mitómano hipócrita y mentiroso de Gustavo Petro, así como la engañadora de Francia Márquez, qué es lo que ellos comen”, y lo que descubrió fue algo alarmante y, según él en su video en la red social YouTube, algo INDIGNANTE: que el mercado del presidente cuesta 30 millones mensuales, y comenzó a dar una lista de productos que le proveen a Palacio para la alimentación de la familia presidencial. Salió con la estupidez de decir que era lo que comía Petro, como por ejemplo, más de 4,000,000 en quesos, más de 3,500,000 en gaseosas, 2,400,000 en procesados, 1,500,000 en salchichas, 1,300,000 en salsas, 1,200,000 en jamón, y lo que más estremeció al país, 1,200,000 en mecatos, más de 1,000,000 en empanadas, para rematar con esta frase: “30,000,000 con todos los alimentos que ellos gravaron y que le dijeron a los colombianos que era por cuidarles la salud”, y salió con el delirio de viuda abandonada, quejándose de Petro y sus reformas.

Añadió el esquizofrénico: “No se sigan aprovechando del pueblo colombiano”, pero cómo así, cualquiera pensaría que este es un nuevo pseudomesías, salvador y redentor de los oprimidos. Pero hagamos memoria, que este señor en las presidenciales del 2022 comenzó apoyando a Rodolfo Hernández, pero en segunda vuelta se indignó porque los seguidores de Federico Gutiérrez y el Uribismo apoyaran a Rodolfo Hernández y añadió con su característico tono de encantador: “Yo no tengo pruebas de que Rodolfo Hernández esté haciendo alianzas con el Uribismo, no me consta que esté haciendo acuerdos programáticos con ellos, o entregándoles ministerios o sería irresponsable salir a afirmar algo de lo que no tengo pruebas”, y con esta bipolaridad ayudó a ganar a Petro, al que hoy tanto ataca y terminó donde no quería estar, dándole la razón al Uribismo.

Entre sus seguidores no faltan los aduladores que no tienen uso del sentido común ni de la coherencia, y le comentan en sus redes que él debe ser el próximo presidente, cuando este señor JP ha seguido los mismos pasos del actual presidente, denigrar de los que gobiernan y, una vez en el poder, no tiene capacidad. Para completar, se tomó muy en serio los deseos de sus férreos seguidores, y fue a parar en la posesión del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y alardeando sus atributos de impoluto, mostró la invitación que le hicieron para estar en ese evento, pero lo que no le salió fue que no tenía la categoría de ser invitado de honor del Presidente por no ser dignatario. Así que en su cuenta de X, salió con su habitual rosario de sátiras y palabras venenosas, añadió: “Estar en esta posesión Presidencial de Nayib Bukele es algo emocionante, sobre todo porque hoy El Salvador tiene lo que Colombia tanto necesita y desea: seguridad, progreso, avance. La diferencia se siente desde que ingresas a este país, te sientes seguro, sea de día o de noche, en carro, en bus o caminando”, y luego se desparramó en elogios para Bukele, al que llamó “este gran presidente”, palabras que no se han de tomar en serio, pues sabemos de la poca lucidez de este senador. Así que a JP ya le picó el gusanito de ser candidato presidencial, el detalle es que lo que promete y cómo procede ya ese formato en Colombia está superado. Hacemos nuestros votos para que no tengamos la mala experiencia de tener un esquizofrénico como JP dirigiendo los destinos de este país, y esperemos sus actuaciones en el Congreso, donde solo despierta tres sentimientos: rabia, impotencia y desesperanza, combustible que nos ha tenido sumidos en este espiral de violencia y de desaciertos, de lo que JP está convencido que de eso vendrán más seguidores.


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