Por: Andrés Figueroa

Primero, debemos aclarar qué es el black metal. Es uno de los subgéneros del metal más temidos de toda la escena. Sus sonidos, estética, temática y seguidores siempre dan de qué hablar, ya que giran en torno a la oscuridad del individuo y el mundo que lo rodea.
Su sonido es crudo, con guitarras distorsionadas que llenan todo el espacio de la canción, un bajo excepcionalmente ruidoso, pero que enmarca la melodía, junto con voces rasgadas internalizadas en una atmósfera oscura y lúgubre.
La historia nos cuenta que Venom, una banda formada en Newcastle, Inglaterra, y parte del movimiento llamado Nueva Ola del Heavy Metal Británico (NWOBHM) a principios de los 80s, sentó las bases de un primitivo black metal con su álbum Welcome to Hell (1981). Con una portada conformada por un pentagrama y un macho cabrío, sentaron un precedente estético que se mantiene hoy en día. Sus letras invocaban historias satanistas y anticristianas, pero aún el sonido no estaba claro, ya que Venom se estilaba como un heavy metal ochentero, muy de garaje, al estilo de las bandas de la época en Inglaterra (Iron Maiden, Saxon, Def Leppard, Judas Priest). En 1982, lanzan su álbum Black Metal (sí, como el género), el cual definitivamente inspiró a toda una cultura. El black metal se llama así por este álbum, ya que sus letras, atmósferas y estética eran aún más pesadas y profundamente oscuras, lo cual inspiró a todos los que los precedieron. Venom definitivamente impulsó la estética, filosofía y letras, y agrupó dentro de un género a muchas bandas que ya estaban buscando un nicho para sus personalidades.
En cuanto al sonido característico del black metal, aún no se contaba con nada definido. En muchas partes del mundo en esa época se estaban presentando fenómenos parecidos a los de Newcastle. En diversas partes de Europa se encontraban grupos de jóvenes con ideologías antisistema, con la rebeldía propia de la edad, pero amplificadas por la literatura, la música y el arte. Ese fenómeno dio inicio al llamado Inner Circle en Noruega, un grupo conformado por metaleros jóvenes pioneros, miembros de las primeras bandas de black metal (Mayhem, Burzum, Emperor, Darkthrone, Immortal, Enslaved) y sus seguidores. De la historia de este círculo hablaremos en otra ocasión, pero lo cierto es que tenían claro muchas cosas, excepto el sonido.
Sudamérica, Colombia, Medellín, 1984. Un grupo de jóvenes se unieron para conformar lo que se llamaría Parabellum, una banda que iniciaría con letras contestatarias, llenas de rabia en contra de lo que pasaba en esa época en nuestro país: la violencia política y el narcotráfico que tenían a la sociedad en vilo. Dentro de todo este maremágnum de balas, drogas y poder, estos jóvenes, sumados a otras bandas de la época (Reencarnación, Nekromantie, entre otras), estaban haciendo música literalmente con las uñas. Su sonido de garaje, guitarras con distorsiones caseras y voces rasgadas y llenas de rabia, con un sonido no técnico, ni muy depurado, plasmaron en un demo independiente Rehearsal 1984, con su tema insigne «Engendro 666», y luego Sacrilegio (EP, Discos Fuentes, 1987) y Mutación por radiación (EP, Sonolux, 1988). Sin embargo, todas estas bandas no llamaron a su sonido black metal, sino que tenían un género propio llamado ultrametal.
Mauricio Montoya, más conocido como Bullmetal, aparece en la escena musical de Medellín como un versado baterista y coleccionista de metal. Se dio cuenta de que el éxito de la escena colombiana tendría que estar basado en escuchar otros sonidos y en compartir experiencias y música con gente de otros países. Empezó a escribirse con metaleros de Estados Unidos, Sudamérica y Europa, en Noruega con algunos miembros del Inner Circle, con los cuales intercambiaba música. Uno de esos intercambios fue Parabellum, banda que de inmediato llamó la atención de Euronymous, líder de la banda Mayhem. El sonido de Mayhem en sus inicios es “coincidencialmente” muy similar al del ultrametal colombiano.
El otrora baterista de la banda Mayhem, Kjetil Manheim, en un reciente documental, reconoció que las bandas de ultrametal jugaron un papel fundamental en la construcción del sonido del black metal noruego. Sin embargo, a ese sonido se le sumó la religión, corpse Paint, el color negro, puas y algunos ingredientes más para definir lo que actualmente tenemos.
Luego de ese encuentro entre dos dimensiones existentes de manera simultánea, Medellín y Noruega, bandas de black metal de la misma escena tomaron esos sonidos y los convirtieron en lo que se ha desarrollado como uno de los sonidos más espeluznantes dentro del metal.
Bullmetal, Parabellum y otras bandas de ultrametal formaron los cimientos de una escena musical europea y mundial. Sin embargo su aporte ha sido menospreciado en la cultura metalera en america, aunque los blacketos de noruega aun sirven memorias especiales en torno a bandas como Parabellum, precursores del black metal mundial.

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