Por: El Sobreviviente


Escribir sobre este tema, de por sí, produce miedo. Fue el término que utilizó el asesinado político conservador, Álvaro Gómez Hurtado, para referirse al asentamiento de guerrilleros liberales, que se mantenían en armas, luego de la violencia bipartidista en la región de Marquetalia, y que después de 34 años de su discurso, en el año 1961, fue asesinado en la ciudad de Bogotá, el 2 de noviembre de 1995, cuya muerte sigue aun en la impunidad, a pesar de que antiguos miembros de la desmovilizada FARC, reconocieran su participación en el crimen, argumentando que Gómez Hurtado, fue el principal auspiciador de la agresión hacia los Marquetalianos.
Hay quienes aseguran que la historia es redonda, que por lo general siempre se repite, pero con consecuencias distintas.
Después del colapso de la Unión de Republica Socialistas Soviéticas (URSS) en diciembre de 1991, el mundo descansó ante el miedo que producía el solo pensar en el enfrentamiento de las dos grandes super potencias, que durante décadas estuvieron enfrentadas, sin confrontación directa en lo que se conoció, como la Guerra Fría.

Treinta y tres años mas tarde, observamos de cerca y muy preocupados, el conflicto en Europa del Este, que mantiene enfrentados a rusos y a ucranianos, estos últimos apoyados por los países occidentales, a través de la alianza militar de la OTAN, que provee material bélico a Ucrania y pueda seguir defendiéndose de la agresión rusa. Por su parte Moscú, hace lo propio, recibiendo apoyo de sus aliados, chinos, Iraníes y norcoreanos, lo que nos lleva a pensar que estamos repitiendo la historia de la guerra fría.
A este lóbrego panorama, le sumamos un nuevo jugador, que es China y su presencia en Latinoamérica, considerado el patio trasero de los Estados Unidos, lo que lleva a una disputa entre las potencias por dominar esta región.
En el plano local, la llegada de Gustavo Petro, a la presidencia de Colombia, ha generado una gran expectativa a nivel mundial, por su postura y trayectoria izquierdista, su gobierno ha presentado un conjunto de reformas que mantienen enfrentados a las distintas bancadas partidistas, sumado a ello la reaparición y fortalecimiento de los grupos violentos, son temas de debates, lo que nos recuerda los periodos mas violentos a mediados de los años cincuenta.

Hoy, esas repúblicas independientes, las vemos en varios territorios de Colombia como el Cauca, Nariño, y especialmente la región del Catatumbo. Donde ya se ha hecho costumbre, ver a los guerrilleros inaugurando obras civiles, como puentes, carreteras, instalación de peajes, control de las economías licitas e ilícitas, y últimamente puestos de salud.
Las disidencias del Bloque Magdalena Medio de las Farc, que se mantienen en diálogos con el gobierno, vienen realizando un conjunto de acciones que son condenables a la luz del Derecho Internacional Humanitario (D.I, H), tales como el ingreso a las escuelas para repartir textos escolares, la distribución de mercados a la población civil, lo que se presta para instrumentalizar a los habitantes de lejanos territorios, creando su propia forma de gobierno.
Frente al absoluto silencio por parte de los sectores políticos de la región, uno se pregunta. ¿Será que nadie quiere correr la misma suerte de Álvaro Gómez Hurtado? O ¿Quizás no querrán perder sus patrimonios electorales en la región?
Si el asentamiento de campesinos comunistas, en Marquetalia en el año 64, produjo una intervención militar del Estado colombiano, en una región que geográficamente no es tan relevante, como si lo es el Catatumbo. Por ser territorio de fronteras, la cual alberga una diversidad económica, tanto legales como ilegales, al igual la resistencia de los 48 campesinos Marquetalianos, que se enfrentaron a las fuerzas del Estado colombiano, no son siquiera la sombra de los miles de hombres en armas que integran el poder del crimen en el departamento de Norte de Santander.
La entrega de obras civiles por parte de las disidencias de las Farc, al servicio de la población en el Catatumbo, no es solo construir infraestructura física. Es una clara muestra del control social que ejercen estos grupos armados en el departamento, y como si ya esto no fuera poco. A comienzo de semana, veíamos circular en redes sociales, un video, donde se muestra a alias Richard, cabecilla del frente 33 de las FARC, denunciando una serie de amenazas, por parte de la banda transnacional, llamado los AK-47; en contra de comerciantes y empresarios, que según este cabecilla, vienen delinquiendo en conjunto, con los miembros de las fuerzas del Estado, por lo que las disidencias de las Farc, se ofrecen en combatirlos.
Si a los políticos en la época de Lleras Camargo, los asustó, las mal llamadas repúblicas independientes de Marquetalia, la situación actual de inseguridad e ingobernabilidad, en Norte de Santander, no parece preocupar a nuestra dirigencia política, que no se inmuta frente a este grave problema.
https://www.facebook.com/share/v/CxkHoUeoLLmPhsHo/?mibextid=Dpxkx3
Video de las disidencias de las Farc, donde anuncian combatir a los integrantes de la banda delincuencial los AK-47
Sobre el autor:


Columnas recientes
Busca columnas por autor






Deja un comentario