SCHISMA

De: Dayan Carrión

La «Quinta del Lobo» habla de un intervalo sonoro imaginado como si se tratase de un fragmento especial tomado de un círculo perfecto hecho de notas musicales. Dicho pedacito seleccionado no cuenta con una estructura pura o refinada innata como las demás porciones, por tanto, se procura entonces, dejarle entre las notas menos usadas, y así, desde la más tenue posición, no habría peligro de que logre la distorsión del resto de la circunferencia. A esta perturbación dentro de la armonía se le conoce como «Schisma», término poco conocido y que por ende será mencionado cinco veces más en este texto. En otros contextos y sentidos más familiares, Schisma también aplica a nosotros los burdos; es una de las raíces etimológicas de «Chisme». No hallarás nada que separe más a lo indivisible que un jugoso comentario malintencionado, ni la vara de Moshé podría llegar a dispersar de esa manera.

Jaime Hernando Garzón, Rozalia Luksenburg, Policarpa Salavarrieta, José Sánchez del Río, entre otra cantidad de imprudentes, fueron Schismas vivientes entre distintos círculos bélicos, con la peculiaridad de que aun desde su posición, cruda, expuesta, delicada, no dejaron de expandir los comentarios que profesaban [y abochornaban a sus verdugos], tratasen estos sobre libertad o fe, paz u orden, no acallaron su mensaje de división… ¡Sí, división! Separación entre «lo mismo de siempre» y «lo que se puede hacer desde ahora». Sus acciones no podían haber sido cultivadas con buenas formas y etiqueta fina. No eran insurgentes de closet. Acudieron a la ignominia para proteger la honra, martirizaron sus propias vidas para hacer valer las de desconocidos, se redujeron a cenizas para mantener viva la hoguera.

En Colombia, poco antes de mediados del siglo XX, existió un conjunto de sujetos violentos a quienes popularmente se les conoció como «La Chusma», con S. El azul y el rojo tenían mucho poder, empero, su distribución no era equivalente a equidad. Al igual que otros mencionados, estos usaron desobediencia y oposición a su manera, pero ¿También habrían de gozar de exaltación? Respondamos mentalmente esa pregunta no olvidando que, a pesar del destemple, la Quinta del Lobo seguirá perenne aportando al círculo; jamás lo destruiría porque es parte de él. Se hace notar sin recurrir a devastación. Resalta por su extrañeza sin que su distinción coquetee a la masacre ¿Qué sería de un círculo si le hace falta un pedazo? Schismas muertos de la historia o schismas tentativos de la actualidad podrían asumir el rol tanto de fragmento irregular como de resto de arco armónico, para determinarlo hay que evaluar la intención [personal] de abolir o perpetuar lo existente. Enmarca el poder de alzar tu voz con un ruido que a pesar de la valentía no se deshaga de la prudencia. Aplica el concepto «Sagaz» en tus posturas, pon en práctica su significado al tomar tu siguiente decisión, y usando su «Z» milita en las filas de versos de «La Chuzma», que hablan lo silente del todo y de tan complejísimas formas que es inútil augurar la siguiente expresión. Un schisma que asesina con poema y acaricia con denuncia – Sin dejar de ser parte de la misma víctima.

La honestidad se vuelve cada vez más una fruta prohibida que no se puede guardar para comer después – Se peca hoy. Exige coherencia a muerte sin estructuras pura o refinadas. Es indiscutible que la calidad de las acciones, los trazos de los dedos y de lo que sale de la boca es directamente proporcional a la confianza en aquello que los genera desde adentro.


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