Por: Emabar el Sofista


La voluntad de verdad , es proveniente, de la veracidad que muchos filósofos la han comunicado, con cierto grado de creencia pero ha su vez en la misma dialéctica erística, ¿Que cosa hay en nosotros que nos hace dudar de la verdad? , ¿Existe la verdad?, ¿por que si dudamos de la verdad somos como un alma libre que traspasa el horizonte en busca de la misma? , ¿Y si lo hallamos aun así dudamos de ello es por tanto que para acceder a la verdad primera hay que ser libre de la desdicha , ¿Y no es la desdicha un medio por el cual se transmite lo certero?,¿Acaso en la esencia del ser reside un geniecillo maligno, que controla nuestro lenguaje ,para persuadir a los hombres de que toda imposición es un valor moral y toda literatura falsa como una verdad absoluta ?, ¿Que es vivir según la naturaleza?
Un entorno derrochable, indiferente y sin medida carece de intenciones y miramientos donde se impone un constructo social de comportamiento y oprime el vitalismo de cada ser, vivir según su patrón vital , los pensadores clásicos y por su parte los modernos , el conocimiento se fundamentó en la noción metafísica, como compatibilidad para la proporción de lo verdadero , la sensibilidad y la percepción, no basta una simple sensación para encontrar la certeza de lo verdadero, sino aun más bien voluntad de poder.
¿ es posible hallar esto en una naturaleza resignativa donde el límite es todo lo programada y aún más simulado? Los hombres viven en el sentimiento eterno del sosiego y la resignación puesto que habita en ellos la ignorancia conllevándolos a patrones de conducta vistos como lo bueno, así como lo hacían los estoicos y se limitan a la desdicha social así como los sofistas proclamaban sus preconcepciones, el hombre vive de lo demostrable para hallar lo que lo hace moral.
Es por tanto que se sostiene desde el círculo filosofía nietzschniana «EN LA SOCIEDAD ACTUAL SE IMPONE UN CONSTRUCTO MORAL QUE DESARRAIGA EL PATRON VITAL DEL HOMBRE, POR LO CUAL , LA ACTUAL MORALIDAD RESIDE SUBSTANCIALMENTE EN LA CULTURA» la naturaleza racional de la cual redime el saber se ancla a la objetividad para evitar la falsedad de sus juicios y plantearlo como la absoluta verdad de la misma forma que nuestro constructo social que es vivir según la naturaleza, que es vivir según la vida , una moral de la cual no se conoce, una naturaleza que aflige la construcción de los hombres que junto con ello encadena la esencia de su ser y el libre albedrío que reside en las entrañas de su alma, no hay que redimir el conocimiento a lo que imputan a la naturaleza, sino evolucionar según nuestra naturaleza, como especie nómada , creación de un nuevo mundo, la redención de un nuevo ser un ser que conoce y redime su actuar con lo que sabe y como resultado se desarraiga de la naturaleza social, de toda política, desencadenando su alma de las cadenas de la tiranía para ser como un árbol frondoso en la primavera arraigada en las raíces de su autenticidad tal como lo plantea Nietzsche:
« LO QUE EN AQUEL TIEMPO OCURRIO CON LOS ESTOICOS SIGUE OCURRIENDO HOY TAN PRONTO COMO UNA FILOSOFÍA QUE COMIENZA A CREER EN SI MISMA , SIEMPRE CREA AL MUNDO A SU IMAGEN Y SEMEJANZA NO PUEDE ACTUAR DE OTRO MODO LA FILOSOFÍA ES ESE INSTINTO TIRÁNICO MISMO LA MAS ESPIRITUAL VOLUNTAD DE PODER DE CREER EL MUNDO DE SER CAUSA PRIMA «

Se sostiene por tanto que la humanidad ha sido domesticada por paradigmas vistos como una filosofía de vida, cuando más aún el objetivo de la misma, es liberarlo de las cadenas sistémicas y perfeccionar su rumbo existencial, así como un artista crea su más sublime obra de arte, un escultor en prosa de la medida, la proporción, la armonía y la geometría del espacio para esculpir un extraordinario monumento de yeso y ha su vez un poeta plasmando su apacible voz en libros y en los corazones humanos de este modo la filosofía no es más que la redención del ser que trasciende más allá de los limites humanos, es necesario razonar para traspasar más allá del bien y el mal .
«No existen fenómenos morales, sino una interpretación moral de los fenómenos»
-Friedrich Nietzsche.
Sobre el Autor:


Columnas recientes
Busca Columnas por Autor






Deja un comentario