URABÁ: La Zona Franca del Tráfico y Trata de Personas en Colombia.

Por: El Parresiastés

La región de Urabá hace parte de esas regiones del país que por la coherente desidia e indeleble negligencia estatal parecen signadas para la tragedia. Una región que en diferentes épocas ha albergado seres carentes de humanidad que protagonizan hechos dignos de guiones para historias de horror inimaginables.


Hoy se dan a conocer historias no tan sangrientas y no por eso menos graves. Una repudiable e intolerable puesta en escena criminal que de manera amplia, suficiente y magistral fue dada a conocer a la opinión pública por un grupo de periodistas de investigación del diario nacional El Tiempo, liderados por Duván Álvarez de las Salas, a través del reportaje:


“EL DARIÉN, EL INFIERNO DE LA MIGRACIÓN. El negocio a costa de los migrantes.”; compuesto a su vez por las notas “Así es el cruel tráfico de las mafias con migrantes venezolanos.”, “La madre migrante que busca llevar a su niña genio a EE. UU.”, “El millonario negocio de migrantes VIP chinos que cruzan el Darién.”, “Tragedia de familia migrante: llegaron 7 al Darién y solo salieron 3.”, “El pueblo donde se vuelven millonarios con la tragedia de migrantes.”, “El cementerio donde terminan decenas de migrantes que mueren.”


Una realidad frente a la que los diversos agentes estatales se muestran indiferentes. Con tal grado de desfachatez, que, en vez de intervenir como autoridades legal y constitucionalmente establecidas, se dedican a observar y a registras cifras, números, estadísticas. Imagínense el proceder de un árbitro que en un partido de fútbol en vez de sancionar las faltas y disciplinar a los jugadores se dedicará no más a contar las mismas y a clasificarlas, mientras los jugadores en el campo se siguen moliendo a patadas y coñazos. Si no hay quien haga respetar la ley, este se desnaturaliza y se convierte en otra cosa, un campo de batalla donde se impone el más salvaje.


Lo descrito es lo que pasa con Migración Colombia frente a Urabá. Una entidad que en vez de intervenir con contundencia, como corresponde, con su grupo especial de policía judicial: GIATT – Grupo de Investigación Antitrata y Antitráfico -, se inventa un Observatorio de Migraciones, Migrantes y Movilidad Humana OM3 (Resolución 3752 de 08 de noviembre de 2023) para registrar número y estadísticas. Dedicados a observar, como pasmarotes, con complacencia y complicidad -por omisión – la comisión de estos graves delitos.


Una entidad abandonada a su suerte por el poder ejecutivo y legislativo. Una entidad que se creó para asumir unas funciones que otrora le correspondían al DAS, – pero sin dientes -. Una institución
que, pareciera, se creó solo teniendo en mente el control migratorio aeroportuario, el frente misional mimado – Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá D.C-. Lo demás es loma.


Los fenómenos migratorios mundiales y en especial los de nuestro país hermano – como un tsunami, han evidenciado nuestra fragilidad y falta de capacidad. Por cierto, ahora hay que estar atentos a un nuevo Éxodo si en las elecciones se reelige el sátrapa.


A las diferentes administraciones de Migración Colombia no les ha interesado el fortalecimiento de la entidad, prueba de ello es que en un reciente estudio se concluyó que la entidad tiene un déficit aproximado de 700 funcionarios y solo se amplió la planta en 123, una desconsideración absurda. Como entidad pública que se respete, la prioridad de sus dirigentes, al parecer, es saciar el clientelismo y repartir contratos a diestra y siniestra.


Migración Colombia, La Policía Nacional, la insulsa Fiscalía General de la Nación y el Ejercito Nacional en vez de asir el toro por los cuernos en la región de Urabá estableciendo una base de operaciones mancomunada y permanente, prefieren hacerse los de la vista gorda con las redes criminales que se apoderaron del negocio de tráfico y trata de personas a las que de ñapa instrumentalizan como mulas y hacen sujetos pasivos de otros delitos como la violación, extorsión, secuestro, tortura, desaparición y muerte.


Se dedicaron como el DANE a registrar número y estadísticas.
Hace poco, ante la creciente presión de artículos e investigaciones periodísticas de medios nacionales e internacionales – pretendiendo aplacar las críticas -, llevaron a cabo operativos que dieron con la captura de dos lancheros.


Las fuerzas “especiales” armadas hasta los dientes, que se trasladaron desde la capital del país a ejecutar este operativo, que resultó con la captura de dos individuos insignificantes en la estructura delincuencial, dejaron el avispero alborotado y se devolvieron a Bogotá, como si hubiesen zanjado el problema de raíz.


Dejaron desamparados a los tres o cuatro Oficiales de Migración que laboran en forma permanente en esa ubicación que no tuvieron arte ni parte en los operativos. Se encuentran indefensos ante la voluntad y a merced del estado de ánimo con que se levanten cada día los integrantes de la red delincuencial, afrentados con la captura de sus parceros.


Ellos ya recibieron amenazas e intimidaciones, que eso no se iba a quedar así. Ellos ya rogaron por su vida, que no hacen parte de ninguna fuerza especial, su presencia en el sitio es meramente ornamental. Carecen de las funciones de policía judicial por eso su dotación no incluye armas de fuego, chalecos antibalas, bolillos, pitos ni canes. Sus funciones e injerencia no se salen del campo secretarial.


Mientras la Zona Franca de Tráfico y Trata de personas siga operando con normalidad, responsabilizamos de la vida e integridad de nuestros compañeros Oficiales de Migración al Estado colombiano, representado inicialmente por la Dirección Regional Antioquia – Chocó y la Dirección Nacional de la Unidad Administrativa Nada Especial Migración Colombia. No vaya y nos pase lo mismo que al Director de la Cárcel Nacional Modelo de Bogotá. Nada nuevo en el paisito de las crónicas de muertes anunciadas.


¡Después no digan que no les avisamoosss!

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