ME RENDÍ

Por Stephany Cp.

A pesar de todo, esperaba ver vestigios de quién fue en algún momento, pero no encontré nada, pues la nada misma es lo que hoy habita en sus ojos.

Su mirada perdida prefería estrellarse mil veces con la pared, el techo o el suelo antes de encontrarse con la mía.

De su boca no salían tonadas alegres, sino aturdidores sonidos de guerra, como quién apareja una gran batalla con el peor de los enemigos.

Y sus manos y piernas temblaban ¿acaso de ansiedad, de rabia? Porque, a pesar de su actuar, con un tono suave en mi voz y mis palabras de tregua, escarbaba esperando hallar algún escombro de su alma.

Con el pasar de los minutos, su piel palideció y mis ojos empezaron a llover y… aun así, no cesaba la guerra.

Finalmente, entendí. No quedaba duda, ya no había nada allí. A ese corazón no le llega el sol. Está marchito, muerto. No bendito.
Y me rendí.

Hasta nunca.

Apoya a nuestros escritores donando en el siguiente link de VAKI:


Deja un comentario


Sobre la Autora:

BUSCA LAS COLUMNAS POR CATEGORÍA

Deja un comentario