EL ROL DOCENTE: DE LA ILÍADA A LA ODISEA ACADÉMICA
Por: Víctor Monteverde
Es bien sabido que el docente cumple un rol fundamental en la sociedad; su labor es una verdadera vocación, marcada por luchas y controversias, pero también por una perseverancia solemne. Hoy en día, los docentes enfrentan no solo deudas y sacrificios nocturnos, sino también críticas despiadadas que los señalan como principales responsables de las deficiencias educativas.
Se comienza amando lo que se hace, aunque esta pasión a menudo se ve sofocada por la burocracia y la gestión de documentos innecesarios, lo cual crea una dicotomía entre la dedicación al arte de enseñar y el tedio de lo administrativo. Como un moderno Quijote, el docente arremete contra los molinos de viento de la educación, luchando incansablemente contra un sistema que a veces parece diseñado para frustrar más que para facilitar. Este proceso puede llevar incluso a una pérdida de cordura en su intento por adaptarse a las constantes reformas curriculares.
Hablar de la experiencia docente es adentrarse en los espesos bosques de la escuela privada, con horarios interminables y una remuneración que apenas compensa el esfuerzo invertido. La única preocupación, paradójicamente, es no dejar de poner el corazón en lo que se hace, a pesar de que nuestras actividades son constantemente evaluadas y escrutadas por quienes muchas veces desconocen la verdadera esencia de la enseñanza.
La meta última de todo docente, el jardín del Edén en el ministerio público, es el reconocimiento oficial que les permita trabajar con mayor orgullo y dignidad. Más allá del dinero, es la vocación, la autogestión y la idealización de estas metas lo que nutre las raíces de nuestro árbol de vocación, permitiendo que crezca y florezca a pesar de las adversidades.
Culmino esta reflexión con las palabras de una gran figura en el rol docente, John Dewey, quien sabiamente dijo: «La educación no es preparación para la vida; la educación es la vida misma». Que estas palabras nos guíen y fortalezcan en nuestra continua odisea académica.
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