PARA VIVIR, ESCRIBO

Por: Linda Villamizar

La noche es amante a mis letras, o yo soy amante a la noche para poder derramar en letras lo que no sé expresar de ninguna otra manera.

La melancolía que me invade y la lluvia de recuerdos de la sonrisa que no está, del carisma y del disfrute ausente, el amor que no correspondí o el amor que no me fue recíproco, la distancia entre seres que juraban apoyarse, la distancia que ahora me nace, todas esas sensaciones y emociones derivadas de los diversos acontecimientos del diario vivir terminan aquí, en esta tinta, en este espacio, no logro dejarlo solo para mí, pero tampoco logro dialogarlo, solo lo expreso en literatura.

Suelo destinar minutos y horas a encontrar la frase que me identifique, que logre expresarme, que logre hacer sentir a otros lo que en el momento yo siento, suelo buscar aquellas palabras que invadan mi ser y logren hacerme sentir menos solitaria de lo que en ocasiones me percibo.

Antes solía tener miedo de sentir tan profundamente todo lo que me sucedía, de llorar incluso cuando era feliz, de temblar por la sensación de éxtasis que en el momento experimentaba, tenía miedo de que alguien me importara porque me entregaba con toda el alma, y cuando alguien me hería y me dejaba de lado, no existía para mí, con esa persona se iban los recuerdos construidos, vivía mi duelo y finalmente le dejaba ir incluso de mi memoria, tenía miedo de mi sensibilidad, pero entonces, le otorgué un sentido, un norte, así tal cual lo percibo, así tal cual lo vivo y lo sienta, así tal cual lo describo, encontré en la escritura mi lugar seguro.

Escribo para ser de mí y de nadie más, pertenecerme más que a ninguna otra persona, para serme leal y ser libre, para que no se queden en mí los pensamientos, para soltar, para impregnar en tinta las situaciones, percepciones y sensaciones que se generan en mí por la mayoría de verbos que puedan vivirse, reír, cantar, bailar, amar, agradecer, llorar, sorprenderme, enojarme, sentir. Eso, sentirlo todo tan intensamente como lo he hecho hasta ahora, sin reprimirme o cambiarme, finalmente siempre tendré las letras como lo hago ahora, cuando en mi alma solo exista la decepción de haber sentido tanto, podré expresarlo, sin desinhibirme, sin disimularlo, para expresar éxtasis, felicidad, reproche, decepción, tristeza, para expresarlo todo, absolutamente todo.

Quiero guardar en mi memoria y en mis escritos lo que he sido, lo que soy, lo que he crecido, todo lo que he aprendido, visto, leído, oído, hablado, quiero reconocer mis emociones, mis necesidades, mis pasiones y pasatiempos, quiero recordar lo que me hace feliz y vivirlo.

Anhelo con esto ser de apoyo para otros, no estamos solos, este es un recuerdo para mí y para ustedes de lo finiquita que es la vida, que esta es mi vida, la certeza que tengo es que esta es mi oportunidad y me dispongo a aprovecharla, me propongo ser honesta tanto con otros como conmigo, a amar y ser amada, a no disimular mi deleite de la vida, ni tampoco mis pesares, me propongo y prometo vivir y sentirlo todo, antes de dar mi último aliento.

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