Por: Sobreviviente


El día martes dos de abril del año 2024, varias familias de la región del Catatumbo se vistieron de luto, todo por cuenta del conflicto armado que se ha incubado en esta parte del territorio nacional.
De acuerdo a versiones entregadas para la realización de la siguiente investigación, el trágico desenlace fue producto de un intento de deserción, por parte de un integrante de las disidencias de las FARC en el corregimiento de Filo Gringo-Municipio del Tarra, cuando al parecer el combatiente de este grupo ilegal intento escapar de las filas de la mencionada agrupación criminal y sus compañeros de armas con el objetivo de evitar la fuga, decidieron perseguirlo, lo que ocasionó la reacción del hombre, que accionando su arma de fuego asesinara a tres de sus compañeros y causando heridas a otros que evitaban a toda costa la consumación del escape y que al final lo logro entregándose a un contingente de la fuerza pública que hace presencia en la región.
La noticia causó zozobra en la comunidad, ya que todo parecía indicar que se daba inicio a la confrontación entre los hombres de las disidencias de las FARC y el ELN, enfrentamiento hipotético que sin haberse producido intranquiliza no solo a los habitantes del Catatumbo, sino también al país, por el poderío armamentismo y la cantidad de efectivos en armas que ostentan ambas fuerzas ilegales, lo que generaría un grave daño a los habitantes de este hermoso pero a la vez inhóspito territorio todo por cuenta de la presencia de los grupos criminales.
Al siguiente día, mediante un pronunciamiento a través de un mensaje de voz, el jefe de las disidencias de las FARC, alias Andreis Avendaño, informó a la opinión pública sobre los hechos que rodearon las tres muertes violentas, claro, sin dejar de lado los señalamientos hacia el homicida, a quien trató de traidor y que posteriormente se entregó a la fuerza pública en la búsqueda de protección.

Esta convulsionada situación que viven los habitantes del Catatumbo, no son más que la suma de acciones violentas en contra de la población civil por parte de los actores armados, que a toda costa quieren seguir manteniendo el control social en las comunidades, en medio del despertar de la población que semanas atrás habían reclamado y denunciado el monopolio por la compra y venta de la base de coca, como también los insumos y productos básicos de la canasta familiar por parte de comerciantes a fines a estas organizaciones criminales.
Un habitante de la región, nos manifestó sobre las medidas o retaliaciones que habían tomado los criminales del ELN, por el hecho de que las comunidades hayan exigido la libertad de poder vender y comprar sus productos, sin la intermediación de los grupos guerrilleros, lo que ocasionó que los elenos prohibieran la venta de Gas y el Pategrillo, gasolina artesanal que se roban del tubo de Ecopetrol los grupos ilegales “ELN-FARC.”

Esta medida ha causado preocupación ´entre los campesinos productores de la hoja de coca, quienes manifiestan que con la decisión de los elenos se agudiza a un más la crisis económica de la región, ya que trabajar con pategrillo le dejaba un mínimo margen de utilidad en comparación de trabajar la hoja con Gasolina, muchos están considerando dejar perder sus cultivos ilícitos, por el alto costo de los insumos químicos que se utilizan desde la siembra hasta el procesamiento, mientras el precio por gramo de la pasta base de coca llega a oscilar entre los mil quinientos pesos, lo que equivaldría a un millón quinientos mil pesos por kilo, situación que ha llevado a muchos de ellos a pensar en la migración hacia otras regiones, solo los detiene una cosa, “Esperar que sus hijos salgan del Colegio” para irse a un lugar donde puedan escapar al control social establecidos por los grupos criminales al servicio del narcotráfico, quienes a la vez esclavizan a los campesinos con el macabro propósito de financiar el interminable conflicto armado en la región.

El gobierno del cambio debe estar enterado de lo que aquí ocurre, por lo que se hace necesario exigirle una respuesta firme frente a las retaliaciones que imponen los grupos criminales y el estricto control social ejercido sobre poblaciones enteras como lo demuestran las más recientes imágenes en el corregimiento de San Pablo, municipio de Teorama, donde a través de varios videos que circulan en redes sociales, se aprecia a varios miembros del ELN fuertemente armados rodeado de una multitud de personas, que acompañan el sepelio de alias Tigre, un comandante de esa agrupación criminal abatido en el Sur de Bolívar, esta acción es una violación al Cese Bilateral al Fuego firmado entre el Gobierno Nacional y este grupo ilegal, lo cual exige una respuesta contundente frente a estos oprobiosos hechos.

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