Cada sueño que he perseguido, cada meta que he alcanzado, ha sido gracias a tu fe inquebrantable en mí. Cuando dudaba de mí mismo, cuando temía fallar, tú estabas ahí, extendiendo tus alas para que yo pudiera volar. Cada obstáculo que hemos superado juntos ha fortalecido nuestro vínculo, demostrando que juntos somos invencibles, un equipo inseparable capaz de conquistar cualquier desafío.
Pero más allá de ser mi mamá, tú eres mi amiga más cercana, mi confidente más fiel. En tus brazos he encontrado consuelo en mis momentos de dolor, y en tus risas, la alegría en mis días más oscuros. No hay palabras suficientes para expresar la gratitud que siento por tenerte en mi vida, por ser esa presencia constante que nunca me abandona, que siempre me sostiene cuando tropiezo y me anima cuando flaqueo.
Mamá, en ti encuentro el ejemplo más puro de amor incondicional. Tus sacrificios, tus renuncias, tus desvelos son la semilla de mi fortaleza, el cimiento sobre el cual construyo mis sueños. Tu amor, la razón por la que sigo adelante incluso cuando todo parece oscuro.
«Una madre es capaz de dar todo sin recibir nada. De querer con todo su corazón sin esperar nada a cambio. De invertir todo en un proyecto sin medir la rentabilidad que le aporte. Una madre sigue teniendo confianza en sus hijos cuando todos los demás la han perdido. Gracias por ser así, mamá.»
Apoya a nuestros escritores donando en el siguiente link de VAKI:
Deja un comentario