LA AUSENCIA DE TU PARTIDA

Por: Vares

En la ausencia de tu partida, ¿qué te puedo contar? Quizás mi memoria tenga que repasar ciertas cosas que mi corazón no quiere entender, pero mi memoria necia nunca quiere perder.

Esto sale de lo más profundo de mi ser, pues ya van dos años y feliz no he logrado ser. Te llevaste una gran parte de este ser que ahora carga muchas cargas y a veces no sabe qué hacer.

He llorado más de lo normal y eso que tengo 25 años. ¡Papá! ¿Te lo pudiste llegar a imaginar o algún día por tu mente llegaría a pasar? Yo no lo creo, ¿verdad? Pero esa es la realidad.

En la ausencia de tu partida, te llevaste toda mi paz y mi intranquilidad volvió a mí para abrazarme sin dejarme muchas veces ni respirar.

Ya varios años desde que no estás, pero fíjate, te tengo una cosa que sé que allá te va a alegrar. Ya no vivo con mamá. ¿Te lo imaginas, mi viejo? Este chico lejos está soñando como un niño de 8 años de edad que quería ser futbolista, pero eso fue un sueño truncado, papá. Sin embargo, no me rendí y vine a buscar mi felicidad en una ciudad hermosa que estoy empezando a amar. Aquí me hice un nombre sin igual, pues el que tengo me queda chico para llegar a inmortalizar.

Han sido semanas duras de mucho pensar, pues a veces mi mente maquina como una ruleta al azar que no sé qué pueda pasar en esta triste soledad. Pues mi casa son cuatro paredes, lo demás no lo quiero mencionar, pues quisiera que estuvieras aquí viendo a tu nieto triunfar en esta afable ciudad que muchos desean estar.

Tengo una novia que me quiere, ¿lo puedes escuchar? Quizás puedo parecer un majareta, pero es la realidad. Es una chica muy linda con una risa de enmarcar, sus ojos son dos luceros que alumbran mi soledad. Sus manos han prometido nunca las mías soltar y le creo ciegamente, pues demuestra pureza y lealtad a este nieto tuyo que teme nuevamente solo quedar.

Es un breve resumen de lo que he hecho en este tiempo, pues no se me viene nada a la mente después de este triste recuerdo. Sé que esto no te va a enorgullecer, pues llevo esta frase tatuada en mi piel: «Abuelo, te extraño mucho». Pero, ¿cómo no lo voy a hacer si fuiste ese tipo humilde y un gran ser que dejaste impregnadas muchas cosas en mi ser que no olvidaré nunca, pero siempre te voy a agradecer…

Apoya a nuestros escritores donando en el siguiente link de VAKI:


Deja un comentario


Descarga el PDF a continuación:

Sobre el autor:

Busca columnas por autor

Deja un comentario